Zverev se libera: «Llevaba 30 años sin un Grand Slam y he ganado dos en tres meses, Dios ha visto lo que he sufrido»
El tenista alemán recuerda su camino por el desierto durante años hasta conseguir sus principales trofeos
También relata la determinación de su madre cuando al tenista le diagnosticaron diabetes siendo pequeño
Aprovecha Zverev las circunstancias y el momento para volver a enseñar el puño y levantar metal. Ha fabricado en 2026 un año memorable con las sobras de Alcaraz y Sinner. Consigue su segundo Grand Slam, su primer US Open, y echa un jarro de agua fría a la grada de la Arthur Ashe que se ilusionaba con ver, 23 años después, a uno de los suyos conquistar la Gran Manzana.
«Llevábamos 30 años sin ganar un Grand Slam y ahora hemos ganado dos en tres meses. Creo que Dios ha visto lo mucho que hemos trabajado, cuánto hemos sufrido y cuánto dolor hemos atravesado. Y creo que 2026 es el resultado de todos los años que han venido antes. Gracias a todos. Sois absolutamente increíbles (su equipo y familiares) y no podría estar aquí sin vosotros», explicó a pie de pista con el trofeo entre sus manos.
Dedicó parte de su discurso a hablar de una situación personal. «Quiero dar las gracias a una persona más, que nunca ve mis partidos, pero que es la persona más importante de mi vida tenística y de mi vida en general. Cuando tu hijo de cuatro años es diagnosticado de diabetes y los médicos te dicen que su vida y su deporte estarán muy, muy limitados, hace falta una madre muy fuerte para salir de esa consulta y decir: ‘Mi hijo será diferente, pero haremos las cosas de otra manera. Esta enfermedad no nos va a definir’», inició.
«Estoy feliz de que hayamos trabajado para llegar hasta donde estamos ahora. Mi madre es la persona más importante y más fuerte que conozco, porque hace falta una mujer increíblemente fuerte para hacer lo que ella hizo. Así que gracias también a ella. Quiero dar las gracias a todos los que han trabajado en este torneo. Y perdón por ser la razón de que muchos de vosotros os fuerais a dormir a las cuatro o cinco de la mañana. Estuve a dos puntos de perder en primera ronda y estoy muy feliz de haber ganado ese partido, porque de lo contrario el resultado habría sido diferente», añadió.