Van Aert reina en una fuga multitudinaria y consolida el verde de la Vuelta en Loja
Wout van Aert se impone en Loja a Paret-Peintre y consolida su liderato en la clasificación por puntos de la Vuelta a España
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Wout van Aert hace una exhibición de fuerza y consistencia para llevarse la decimotercera etapa de la Vuelta a España. El ciclista del Visma consiguió la cuarta victoria de etapa para su equipo y la primera para él tras las tres de Brennan, al culminar con un ataque letal una fuga multitudinaria que marcó la etapa. El belga se impuso a Valentin Paret-Peintre con facilidad en un sprint al que llegaron los dos. El pelotón, con el líder Mas, llegó a tres minutos, recuperando en los últimos 35 kilómetros una desventaja que llegó a rondar los seis.
El belga no ganaba desde que le arrebatase a Pogacar la París-Roubaix. En una etapa propicia para la fuga, Van Aert se mostró desde el primer momento como el gran favorito. Quiso esa etapa y se lanzó a por ella integrándose en una escapada masiva. La etapa, de 193 kilómetros entre Almuñécar y Loja, discurría por la provincia de Granada, siendo la primera de las tres que habrá en esta Vuelta, puesto que las dos últimas serán las que pongan fin a la carrera, el fin de semana que viene.
Y esa fuga fue enorme. Hasta 43 corredores, casi medio pelotón, se incorporaron a ella. Quería su momento el UAE Emirates y, cómo no, el otro agitador de esta carrera, con permiso del retirado Pogacar y del líder Mas. El Visma quería una más, tras las tres de Brennan, y para ello metía al sprinter británico entre los escapados y también a un Wout van Aert que es portador del maillot verde de la regularidad y que quería también su día de gloria.
En la numerosa fuga aparecían corredores como un Santiago Buitrago dispuesto a seguir sumando puntos para llevarse la clasificación de lunares. También Mattias Skjelmose, al que dejaron irse pese a estar relativamente cerca en la general, puesto que era séptimo a 7:42 de Enric Mas. Llegó a contar con casi cinco minutos de renta respecto al grupo de los favoritos, metiéndose de lleno en la pelea por el podio y quién sabe si por algo más de cara a la última semana. Finalmente, el danés recortó 2:30, insuficiente para llegar a esa lucha sin tener que remontar en las etapas de montaña que nos esperan.
Los ataques se sucedieron en los últimos kilómetros, con la formación de un grupo cabecero tras un ataque de Van Aert. Los dos Visma –Van Aert y Brennan– eran la gran amenaza ante Fisher-Black, Vermerke, Bisiaux, Paret-Peintre, Dalby, Albanese y Widar. Fue Brennan el que lanzó un primer ataque fortísimo que consiguió desactivar a Fisher-Black, pero no pudo hacer nada para contener a un Van Aert desatado.
En un ataque de lo más potente, sólo Paret-Peintre le consiguió aguantar el ritmo. Los dos se fueron a menos de tres para meta y abrieron hueco, con el francés teniendo claro que no iba a darle ningún relevo. Le competiría el sprint final y ahí trataría de sorprenderle, en un final algo picado.
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