El invento del siglo que convierte cualquier bicicleta en eléctrica en solo 3 segundos y está arrasando
Convertir una bicicleta convencional en una eléctrica sin tener que comprar una nueva ya es posible
Gracias a un invento desarrollado en España que está despertando el interés de aficionados al ciclismo
Se trata de Spiny 2, un pequeño dispositivo desmontable que permite incorporar asistencia eléctrica
Convertir una bicicleta convencional en una eléctrica sin tener que comprar una nueva ya es posible gracias a un invento desarrollado en España que está despertando el interés de aficionados al ciclismo en todo el mundo. Se trata de Spiny 2, un pequeño dispositivo desmontable que permite incorporar asistencia eléctrica a una bicicleta tradicional en apenas tres segundos, una vez instalado el soporte inicial.
La propuesta busca facilitar los desplazamientos diarios, ayudar a superar las cuestas y permitir que los ciclistas recorran distancias más largas sin realizar tanto esfuerzo. La empresa ha lanzado esta segunda generación a través de una campaña de financiación colectiva en Kickstarter, con mejoras centradas en la facilidad de montaje, el peso y la compatibilidad con diferentes modelos de bicicletas.
El funcionamiento de Spiny 2 es uno de sus principales atractivos. En lugar de sustituir una rueda, modificar la transmisión o instalar un motor permanente en el cuadro, el dispositivo utiliza un rodillo que entra en contacto con el neumático trasero para transmitir la fuerza del motor. Durante la configuración inicial hay que colocar un soporte y unos sensores que detectan el pedaleo y la velocidad. A partir de ese momento, la unidad principal puede ponerse y quitarse en unos tres segundos, según el fabricante. Cuando el usuario comienza a pedalear, el sistema detecta el movimiento y activa la asistencia eléctrica en aproximadamente 0,25 segundos. Al dejar de pedalear, el rodillo se separa de la rueda para que la bicicleta pueda seguir avanzando sin ese contacto.

¿Adiós a las bicicletas eléctricas?
Otra de las ventajas del invento es su tamaño reducido. Spiny 2 pesa alrededor de 2,2 kilos, por lo que se puede transportar en una mochila cuando no se necesita utilizar la asistencia eléctrica. Esta característica permite mantener la bicicleta original para los trayectos habituales y añadir el motor únicamente cuando hay cuestas, viento en contra o recorridos más exigentes. El sistema ofrece cinco niveles de asistencia que se pueden ajustar desde una aplicación móvil y, opcionalmente, mediante un mando inalámbrico instalado en el manillar. Además, la aplicación permite consultar información como la velocidad y el nivel de batería, de modo que el usuario puede adaptar la ayuda eléctrica a las necesidades de cada desplazamiento.
En cuanto a sus prestaciones, la marca anuncia una autonomía de hasta 90 kilómetros en condiciones ideales, gracias a una batería de 266 Wh. No obstante, esa cifra depende de factores como el peso del ciclista, el desnivel del recorrido, el nivel de asistencia seleccionado y la forma de pedalear, por lo que la distancia real puede ser inferior. El motor ofrece hasta 35 Nm de par y, en la versión destinada al mercado europeo, la asistencia está limitada a 250 W y 25 km/h, de acuerdo con la configuración anunciada para cumplir la normativa aplicable a las bicicletas eléctricas convencionales.
La compatibilidad es otro de los puntos fuertes de este invento. Spiny 2 está diseñado para adaptarse a numerosas bicicletas urbanas, de carretera, híbridas y de montaña, además de algunos modelos plegables mediante adaptadores específicos. Sin embargo, no sirve literalmente para todas las bicicletas, pues los cuadros con suspensión trasera quedan excluidos de la compatibilidad estándar y determinados guardabarros pueden interferir con el rodillo.