Los horarios de Tebas ponen en peligro a los futbolistas: golpes de calor y riesgo para la «integridad»

Claudio Giráldez, entrenador del equipo gallego, denuncia que los futbolistas "se jugaron su integridad y su físico"

El partido se jugó a las dos de la tarde, con 30 grados en Vigo

La Premier ya tiene horarios para Navidad cuando en la Liga de Tebas se llegan a dar sólo 12 días antes

Celta Málaga
El Celta - Málaga se jugó a 30 grados. (EFE)
Daniel Calle
  • Daniel Calle
  • Madrigal de la Vera (Cáceres, 1993). Coordinador de la sección de deportes. Antes en El Mundo, El Español y El Debate. Una década informando sobre la actualidad deportiva.

Los horarios de la Liga de Tebas son a veces un peligro para la «integridad» de los futbolistas, que deberían ser los protagonistas de los encuentros. El afán de la Liga por separar los 10 encuentros de cada jornada en horarios diferentes llevó a que, todavía a inicios de septiembre, se colocaran partidos a las dos de la tarde. Y eso lo pagan aficionados -que se exponen a altas temperaturas en las gradas- y futbolistas. El caso de Pablo Durán, del Celta de Vigo, lo ejemplifica perfectamente.

El futbolista del equipo gallego no pudo jugar el duelo ante el Málaga de este domingo porque sufrió un golpe de calor. Así lo confirmó Claudio Giráldez, entrenador del Celta, que denunció que los futbolistas de este partido de Primera División «se jugaron su integridad y su físico».

El Celta de Vigo – Málaga se jugó a las dos de la tarde de este domingo, con aproximadamente 30 grados en la ciudad gallega. Pese a que todavía estamos en verano, y que en muchas ciudades hace mucho calor, la Liga de Tebas ya ha colocado sus horarios habituales, separados todos en franjas horarias. Y ocurre así que se juegan a altas temperaturas, como también ocurrió en el Levante – Barcelona, que empezó a las 16:15 horas.

Esto provoca problemas reales de salud en futbolistas, como le ocurrió a Pablo Durán en este encuentro. Giráldez no pudo contar con su jugador porque le dio un golpe de calor. «Tuvo que salirse, no era capaz ni de estar en el banquillo», explicó el técnico gallego, que reconoció que Durán «hubiese podido jugar el partido en otras circunstancias».

No lo pudo hacer y todos los futbolistas, también los del Málaga (así lo reconoció su entrenador Funes), sufrieron las altas temperaturas. ¿Era necesario jugar a las dos de la tarde? Para Tebas sí, porque así consigue separar los diez partidos de cada jornada en distintas franjas horarias, para que ninguno se repita a la vez. La Liga ni espera a otoño o a que bajen las temperaturas para quitar horarios que son un peligro para todos: las dos de la tarde, las 16:15…

Además de poner en riesgo la salud de los futbolistas, y como explicó el propio Giráldez, el espectáculo pierde con partidos a estas horas. Los jugadores no están al 100% y el ambiente es otro en el estadio. Balaídos registró una entrada baja, de 18.575 espectadores, normal por el calor que hacía. «Estoy convencido de que la gente hubiese disfrutado más, hubiese venido más gente y el ambiente hubiese sido distinto», explicó el entrenador del Celta.

Como también ocurre en otros estadios, hubo varias atenciones a espectadores que estaban en las gradas del campo vigués fruto del intenso calor que hizo ese día, algo que no importó a Tebas ni a su Liga, que, sabiendo la previsión que habría, ni cambiaron la hora. No es fútbol, es la Liga de Tebas. 

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