¿Hay ‘Casemirodependencia’ en el Madrid?
Depender de alguien o algo nunca es bueno, y si no que se lo digan al Real Madrid. Los dos tropiezos consecutivos en LaLiga ante Villarreal y Las Palmas -en forma de empates- han demostrado que Casemiro es el talismán que le falta a Zidane en la competición doméstica.
Todo comenzó hace una semana. En una jugada fortuita, el centrocampista brasileño metía la pierna de por medio cuando el espanyolista Diop se disponía a dar un pase que finalmente dio pero contra su gemelo. A partir de ahí, las desgracias en torno a su figura se han sucedido.
Lo que en las primeras exploraciones parecía quedarse en un susto -golpe con hematoma incluido- se convirtió tras las pertinentes pruebas médicas en una fisura en el peroné. Seis semanas de baja y comenzaba el casting para sustituirlo.
Zizou se dio cuenta a tiempo
Casemiro tuvo sus primeros minutos con Zidane como entrenador del Real Madrid en el cuarto partido del francés al frente de la plantilla blanca. 21 minutos en la victoria ante el propio Espanyol (6-0) iban a preceder a otros cuatro encuentros sin su presencia.
Otras dos debacles consecutivas –empate ante el Málaga y derrota ante el Atlético– iban a hacer al técnico galo tomar medidas. El brasileño fue uno de los beneficiados de esta revolución, y no iba a soltar el puesto hasta final de temporada. A partir de ese momento, se empezó a convertir en su amuleto en LaLiga, ya que todo lo que jugaba se ganaba. En cambio, en Champions iba a vivir la primera y única derrota con Case en el campo -ida de cuartos ante el Wolfsburgo (2-0).
Mientras, en la competición doméstica seguía el pleno de victorias general y del natural de Sao José dos Campos en particular. Mientras, en Europa cosechaban otro empate frente al City (0-0) con su participación.
El resto es todo historia. La Undécima con un papel estelar de Casemiro y en LaLiga seguía la racha de triunfos seguidos, que llegó hasta el pasado miércoles contra el Villarreal. Precisamente sería en su primer partido lesionado, con Kovacic siendo su sustituto, Kroos hizo de él. En el segundo Asensio entró en el once y otro empate ante Las Palmas terminaba de demostrar las palabras internas de Zidane: «Es intocable».
El balance del Real Madrid en los 34 partidos oficiales que ha dirigido Zidane como entrenador es claro. Con Casemiro sobre el terreno de juego, 19 victorias, un empate y una derrota (ambas en Champions); mientras que sin él ocho victorias, cuatro empates y una derrota.