¿Por qué se llama libro de bolsillo si no cabe en los bolsillos?
‘¿Por qué no le preguntan a Evans?’: la adaptación de Hugh Laurie de la novela de Agatha Christie
¿Cuándo es Día del Libro 2022 y por qué se celebra el 23 de abril?
Curiosidades: libros que modificaron su título original
Ni la 'Q' ni la 'W': la única letra con la que jamás acaba una palabra en español según el diccionario
Una tienda de kokedamas aclara cómo se deben regar para que no mueran: "El riego por inmersión puede no ir bien..."
Seguro que conoces o has leído un libro de bolsillo, y habrás notado que son más pequeños que los demás. Ahora bien, es cierto también que, realmente, estas obras escritas no caben en nuestros bolsillos. Entonces, ¿por qué reciben este nombre?
Debemos remontarnos al nacimiento del libro de bolsillo moderno, o actual, que aparece por primera vez ya masificado hace menos de un siglo, en la década de los años 30 del siglo XX, en el sudoeste de Inglaterra.
Precisamente allí, la editora Allen Lane fue a visitar a Agatha Christie en su casa de verano en Greenway cuando descubrió que ninguna de las publicaciones que vendían en la estación de trenes era cómoda. Eran dos o tres personas juntas intentando leer tabloides a la misma vez, pues se tocaban y no tenían espacio.
Lane, que por aquel entonces dirigía la editorial The Bodley Head, supo de inmediato que había una oportunidad de negocio. Al fin y al cabo, quienes se desplazaban en medios de transporte populares como lo era el tren en esos días, no podían estar llevando periódicos, revistas ni pesadísimos libros en sus travesías.
Al regreso de su escapada, Lane se decidió a crear una versión de los libros más famosos pero que fuera fácil de trasladar, del tamaño de una cajetilla de tabaco, que cabía en el bolsillo de cualquiera. Para ello, creó Penguin Books, una división de la editorial The Bodley Head.
A los pocos meses, comercializaba en las estaciones de trenes y buses los primeros libros de bolsillo con obras de Ernest Hemingway y Agatha Christie, de los más leídos de la época. Evidentemente, la mayoría de estos libros no entran en los bolsillos que utilizamos hoy.
Pero en ese momento las vestimentas eran holgadas, los bolsillos generosos, y existía una inevitable comparativa entre estos libros pequeños y los gigantescos «de siempre». Reuniendo todos esos elementos es que se adoptó la denominación de “libros de bolsillo”.
Con el paso de los años, los libros en formato minimalista se volvieron claves para la extensión de la lectura, no sólo porque trasladarlos requiere de menos recursos, sino además porque sus costes de impresión son económicos y el precio de venta al público más accesible. Pero las nuevas modas han hecho que aquella caracterización “de bolsillo”, deje de tener sentido.
Aún así, es demasiado tarde para cambiar la forma en que les conocemos y los compramos, y siguen nombrándose de la misma manera.
Temas:
- Libros
Lo último en Curiosidades
-
Ni la ‘Q’ ni la ‘W’: la única letra con la que jamás acaba una palabra en español según el diccionario
-
Una tienda de kokedamas aclara cómo se deben regar para que no mueran: «El riego por inmersión puede no ir bien…»
-
Menos de 2 euros: el truco que usan en Finlandia para no encender la calefacción
-
La insólita palabra española que muchos no saben que existe oficialmente: la RAE la recoge y no admite dudas
-
Séneca, filósofo, ya dio la clave de la felicidad y no vas por buen camino: «El hombre más feliz es aquel…»
Últimas noticias
-
China deja a todo el mundo sin palabras: usan sauces y 1,2 millones de conejos para evitar la desertificación del suelo
-
El tiempo da un vuelco en el País Vasco: AEMET prevé un fenómeno inusual en las próximas horas
-
Paloma Valencia: «Petro está obsesionado con cambiar la Constitución para perpetuarse en el poder»
-
Un estudiante taló por error uno de los árboles más longevos conocidos en la historia: tenía más de 5000 años
-
Abascal: «Entraremos en el Gobierno extremeño con una vicepresidencia y consejerías acorde a los votos»