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La insólita palabra española que muchos no saben que existe oficialmente: la RAE la recoge y no admite dudas

  • Manuel Morera
  • Periodista y fundador del pódcast V9, el programa de F1 más escuchado de España. Universidad de Valencia y Radio 3. Anteriormente en ElDesmarque, Levante TV y Las Provincias.

En español tenemos extranjerismos como pizza, que están bien dichos pero que se recomienda escribir en cursiva. Sin embargo, hay otras palabras totalmente correctas para la Real Academia Española (RAE) y que ni siquiera conoces.

Un buen ejemplo de este fenómeno es ful. No tiene nada que ver con full (lleno) en inglés ni con el póker. De hecho, su significado es más bien negativo, según el Diccionario de la Lengua Española (DLE).

Aunque no la hayas usado nunca, la RAE la reconoce porque forma parte de la jerga popular, ha resistido al pasado del tiempo y debe ser reconocida para protegerla.

La palabra que la RAE recoge en el diccionario pero nunca has oído

La palabra ful existe oficialmente en español y está recogida en el Diccionario de la Lengua Española de la Real Academia Española (RAE). No se trata de una acepción moderna ni de una adaptación reciente, sino de un término reconocido dentro del ámbito de la jerga.

Según el DLE, ful es un adjetivo procedente del germanesco, el argot histórico vinculado al mundo marginal y delictivo de siglos pasados. Su definición es clara y y bastante escueta: «Falso, fallido».

Es decir, se utiliza para calificar algo que no es auténtico, que no funciona como debería o que resulta engañoso. ¿La habías oído antes?

Lo cierto es que ver una palabra tan corta y aparentemente informal en el diccionario académico demuestra hasta qué punto la RAE no sólo recoge el español culto, sino también términos procedentes del habla popular cuando su uso queda acreditado.

Es más, en este caso, ful no es una abreviatura ni una deformación moderna, sino una voz con recorrido histórico dentro del idioma.

Ejemplos reales de cómo debes usar la palabra ‘ful’ en español

Aunque muchas personas no lo sepan, ful sigue utilizándose en el habla diaria, sobre todo en contextos informales. Su significado se mantiene fiel a la definición académica y suele aplicarse a objetos, situaciones o incluso personas cuando algo no cumple lo prometido.

Por ejemplo, es habitual escuchar frases como «Me vendieron un móvil ful» para referirse a un producto falso o defectuoso.

También puede aparecer en expresiones como «Ese acuerdo salió ful», para indicar que el resultado fue fallido o que no funcionó como se esperaba. En todos los casos, la palabra actúa como un calificativo directo y contundente.

En algunos entornos, ful se utiliza como sinónimo rápido de chapuza, engaño o fraude, aunque sin llegar a tener una carga insultante explícita.

Precisamente su brevedad y su tono coloquial explican por qué ha sobrevivido durante décadas en el lenguaje oral, incluso sin que muchos hablantes supieran que se trataba de un término reconocido oficialmente.

Otra palabra que crees que es un error y que la RAE recoge en el diccionario

Ful no es un caso aislado, hay otras palabras que aparecen en el diccionario y que llaman todavía más la atención. El ejemplo clásico de esto es murciégalo.

La RAE recoge murciégalo como un sustantivo masculino, pero lo hace con varias advertencias clave. Por ejemplo, en su diccionario figura como una palabra en desuso y de registro vulgar.

Es decir, no es una errata ni una invención moderna, sino una palabra documentada desde el siglo XVIII y con una etimología plenamente reconocida.