El neurocientífico Andrea Bariselli afirma: «La vida se ha convertido en una representación. Hoy en día, ser nadie es una forma de libertad»
Un mensaje sobre la presión por destacar, el impacto de las redes y la necesidad de vivir sin que el rendimiento personal se vea condicionado
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En un mundo cada vez más tecnológico donde prima la rapidez, inmediatez y sobre todo mostrar una representación idílica de la vida, la sencillez pasa a ser algo casi extraño. Sin embargo, cada vez son más las personas que poseen un móvil y deciden no compartir por redes sociales la información de su vida o cómo se sienten porque lo ven como una necesidad de demostrar éxito, destacar y convertir las experiencias de su vida en una vitrina pública que puede llegar a condicionarles.
Esto es una de las ideas principales que defiende el psicólogo y neurocientífico Andrea Bariselli en su libro Unspecial. Smettere di essere straordinari per tornaare a vivere. Una de las frases más llamativas de su reflexión sobre este fenómeno es: «La vida se ha convertido en una representación. Hoy en día, ser nadie es una forma de libertad».
La transformación de la realidad
El especialista en neurociencia afirma que la lógica del rendimiento ha dejado de limitarse al trabajo y que se ha extendido a las vacaciones, el ocio, los libros que leemos, e incluso a la manera en la que enseñamos nuestra vida. Esta realidad alimenta la presión y necesidad interna de una persona que quiere diferenciarse generando una falta de sentido personal con lo que está haciendo.
La clave: redes sociales
Las redes sociales se han convertido en uno de los elementos que intensifican este tipo de comportamientos, así lo corrobora el experto. Habla de personas jóvenes que mantienen una exposición constante resumida en apariencias haciendo que los miedos y las dificultades se queden fuera de esa realidad.
A esta imagen de perfección la tacha como algo perjudicial y defiende la importancia del derecho que tenemos las personas a no exponernos, a ser introvertidas y a no convertir cada momento de nuestras vidas en contenido para los demás.
El mensaje de su libro
Su libro Unspecial. Smettere di essere straordinari per tornaare a vivere surge de una escena cotidiana. Basirelli cuenta que se encontraba corriendo por la playa de la Barceloneta y pudo apreciar como un hombre se detenía, se quitaba los auriculares que le acompañan en ese paseo y cerraba los ojos frente al mar.
Este hombre no hizo ninguna fotografía de ese instante ni publicó nada, sólo lo vivió. Para el psicológo ese momento supuso una manera de estar presente sin tener que demostrar nada mientras veía a un hombre disfrutar de una experiencia sin necesidad de compartirla.
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¿Qué sucede con el miedo?
El especialista también aborda aspectos como el miedo a ser olvidado, planteando la aceptación de que la huella del ser humano no será eterna y que recuperar el valor del presente es complicado. Por eso, defiende que la persecución hacia una relevancia permanente no significa nada comparado con devolver la importancia a dormir bien, caminar, comer, relacionarse con las personas de nuestro alrededor y hacer algo sin pensar en que esa actividad tenga un objetivo de productividad.
¿Qué tiene que tener una vida perfecta?
La propuesta de Andrea Bariselli se centra en la revisión que tenemos de nuestras prioridades en una sociedad marcada por la exposición y el rendimiento constantes. A través de su libro muestra que el valor de la vida no tiene porque centrarse en lo extraordinario, ya que muchas veces un día normal, sencillo, que transcurre sin grandes acontecimientos o reconocimientos puede ser una parte esencial de una vida más consciente y menos condicionada por la necesidad de demostrar quiénes queremos ser y qué queremos que vea el resto de nosotros.