Un grave error de poda en otoño: estos son los arbustos que no deberías tocar ahora
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Aunque el otoño es una época perfecta para poner a punto el jardín y retirar hojas o ramas secas, no siempre es el momento adecuado para utilizar las tijeras de podar. Cortar una planta sin conocer sus características y su ciclo de crecimiento puede generar problemas en la siguiente temporada. Por eso, conviene tener en cuenta algunas recomendaciones antes de podar. En primer lugar, los jardineros insisten en la importancia de informarse previamente sobre las necesidades y el ciclo de cada especie. Y, por otro lado, cabe recordar que la floración depende del tipo de madera; es fundamental saber si una planta florece sobre madera nueva o vieja para determinar cuándo es seguro realizar la poda.
Por ejemplo, los frutales de carozo hay que podarlos durante el invierno, cuando se encuentran en pleno periodo de reposo, o después de recoger la cosecha. Mientras, con los arbustos de floración temprana, lo mejor es esperar hasta que termine la floración y realizar entonces la poda. Por su parte, con los árboles con abundante circulación de savia conviene esperar hasta finales del invierno, cuando el movimiento de la savia es menor. Finalmente, las hortensias y plantas similares se pueden podar una vez que las flores se hayan marchitado, normalmente hacia finales del verano.
¡No toques estos arbustos en otoño!
Una poda hecha en el momento equivocado puede eliminar los brotes que darán flores la próxima primavera, dejar las ramas más expuestas al frío o incluso debilitar la planta justo antes de los meses más duros. Y lo más curioso es que algunas de estas especies son de las más habituales en jardines y terrazas.
Hortensia común
Puede resultar tentador retirar en otoño las flores secas y marchitas de la hortensia común para que el jardín tenga un aspecto más limpio. Sin embargo, es mejor no hacerlo, ya que los brotes que darán flores el año siguiente ya se encuentran en esas ramas. Además, las flores secas ayudan a proteger la planta frente a las noches más frías y las heladas. Lo mejor es dejarlas hasta la primavera y retirarlas entonces, cortando justo por encima de un brote fuerte, cuando haya pasado el periodo de heladas.
Lavanda
Al final de verano, se pueden recortar los tallos de las flores que ya se han marchitado, pero cuando llega el otoño es mejor guardar las tijeras de podar hasta la próxima temporada. Una poda demasiado intensa puede dejar expuesta la madera de la planta y dificultar su recuperación antes de la llegada del invierno. Las zonas recién cortadas quedan más expuestas a la humedad y a las bajas temperaturas, lo que puede favorecer daños por heladas e incluso problemas de pudrición. Por eso, la poda principal es preferible realizarla a comienzos de la primavera, normalmente entre finales de marzo y principios de abril, cuando la planta empieza a crecer de nuevo.
Forsitia
La forsitia se caracteriza por sus flores amarillas, que aparecen incluso antes de que broten sus hojas. Sin embargo, para garantizar una buena floración es importante respetar el momento adecuado de poda. Estas plantas florecen sobre ramas viejas, por lo que una poda otoñal puede eliminar los brotes que producirán las flores de la siguiente temporada. A diferencia de otras especies, ésta no necesita podas frecuentes; una cada uno o dos años suele ser suficiente y debe hacerse siempre después de la floración, durante la primavera.
Arbusto de las mariposas
Aunque el arbusto de las mariposas puede crecer con mucha rapidez, no es aconsejable realizar una poda intensa justo antes del invierno. Sus ramas son huecas y, después de cortarlas, el agua de lluvia puede acumularse en su interior. Si las temperaturas bajan y esa agua se congela, su expansión puede dañar las ramas. Si el arbusto ha crecido demasiado y existe riesgo de que las ramas sufran con el viento o las tormentas otoñales, basta con recortarlas ligeramente. La poda más importante puede dejarse para la primavera, cuando las condiciones sean más favorables para la planta.
Cardo globo
El cardo globo produce semillas que sirven como fuente de alimento para las aves durante los meses de invierno. Por este motivo, no es recomendable podarlo durante el otoño. Lo mejor es esperar a que termine la floración y las flores se hayan marchitado por completo, algo que suele ocurrir durante el verano, para realizar la poda en ese momento.
Salvia rusa
La salvia rusa destaca por su follaje aromático y sus llamativas flores moradas, que atraen a numerosos insectos polinizadores, entre ellos las abejas. Sin embargo, podarla durante el otoño puede dejarla más expuesta a las bajas temperaturas. Para protegerla del frío, los jardineros recomiendan cubrir la base de la planta con una capa de mantillo. En cuanto a la poda, lo mejor es esperar hasta finales del invierno o comienzos de la primavera.