Los expertos en psicología lo confirman: las personas que se sientan lejos de otras en lugares públicos, no son antipáticas, sólo necesitan recargar su energía emocional
Este comportamiento deriva de la introversión y busca recargar emocionalmente a una persona tras los estímulos constantes del día a día
Según la psicología, si siempre que estás en sitios públicos te sientas lejos de otras personas no eres antipático, sólo tienes estos rasgos de personalidad
Marco Aurelio, emperador dejó una poderosa reflexión: "La mejor venganza es no llegar a ser como aquel que causó el daño"
La psicología sugiere que los adultos que siempre llegan tarde no lo hacen por faltar al respeto, en realidad tienen características emocionales diferentes a los demás

La compañía forma parte del día a día de los seres humanos. Aunque, hay personas que, a la hora de coger el autobús, llegar a una sala de espera, a una cafetería o a cualquier espacio público se sientan en un lugar apartado de los demás. Es decir, unos sienten que la comodidad se establece cuando comparten el espacio y otros cuando mantienen distancia.
Este comportamiento desemboca en una interpretación que realizan las personas al presenciar este comportamiento y que atribuyen a la timidez o las dificultades para relacionarse con el resto. Los especialistas aclaran que sentarse lejos de los demás no se traduce directamente en ser una persona tímida o tener problemas de sociabilidad.
¿Cuál es el significado real?
Entre las explicaciones que proporcionan los psicólogos se encuentra la introversión. Las personas introvertidas dedican más atención a sus pensamientos y emociones internas a través de los momentos de soledad tras interactuar con otras personas.
Lo anterior no significa que eliminen las relaciones sociales de sus vidas, sino que una persona introvertida valora más los momentos en los que dispone de espacio personal y pocos estímulos. El psicólogo Frank T. MacAndrew señala que elegir un lugar alejado proporciona más seguridad y control sobre el entorno e incluso, llega a facilitar la concentración y el disfrute de ese momento de tranquilidad.
La finalidad de este comportamiento
Algunas interpretaciones detallan que esta necesidad se relaciona con recargar la energía emocional, ya que la comunicación constante con compañeros de trabajo, amigos, familiares, pareja o desconocidos supone una carga que para muchas personas requiere de espacios durante el día donde poder desconectar. Así que, sentarse separado de los demás se convierte en una estrategia para reducir estímulos externos y disfrutar de unos minutos de desconexión y privacidad.
Los expertos opinan
Los especialistas alertan de que este comportamiento no debe interpretarse como un trastorno o problema de salud mental. Es decir, una persona que elige un asiento alejado busca tranquilidad y comodidad en ese preciso momento. Por lo tanto, la psicología estudia esos patrones de conducta dentro de contextos más amplios y aconseja acudir a un profesional cuando la persona esté preocupada por los problemas internos que le produce la forma en la que se relaciona con los demás.