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Los expertos en plantas coinciden: si tu potus tiene las hojas pequeñas no es un problema de falta de riego, en realidad es más fácil de solucionar de lo que crees

Los expertos en plantas coinciden: si tu potus tiene las hojas pequeñas no es un problema de falta de riego, en realidad es más fácil de solucionar de lo que crees

El potus es una de esas plantas de interior capaces de adaptarse a distintos espacios y perdonar algún que otro despiste en los cuidados. Sus tallos colgantes y sus hojas verdes, que pueden presentar diferentes dibujos según la variedad, lo han convertido en una opción habitual para decorar hogares y oficinas. Sin embargo, cuando las hojas nuevas empiezan a salir cada vez más pequeñas, algo está cambiando. Aunque puede haber varias causas detrás de este problema, una de las más habituales es la falta de luz. Cambiar su ubicación y ajustar algunos cuidados puede ser suficiente para favorecer un crecimiento más vigoroso.

El potus, cuyo nombre científico es Epipremnum aureum, procede de zonas tropicales del Pacífico y está acostumbrado a crecer bajo una cubierta vegetal donde recibe luz abundante, aunque filtrada. En una vivienda, esto significa que no conviene colocarlo en un rincón completamente oscuro con la idea de que, por ser una planta resistente, se adaptará indefinidamente. Puede sobrevivir con poca iluminación, pero crecerá más despacio y las hojas nuevas pueden ser más pequeñas. La solución tampoco consiste en exponerlo directamente a un sol intenso durante horas. Lo más recomendable es encontrar un punto luminoso, protegido de los rayos solares más fuertes, y observar cómo responde durante las siguientes semanas.

Cuando saber que el potus no crece cómo queremos

Un video publicado en TikTok por El Aprendiz de las Plantas dice que la iluminación insuficiente es una de las primeras cuestiones que conviene revisar. Cuando el potus no recibe energía lumínica suficiente, reduce su ritmo de crecimiento y puede producir hojas pequeñas y tallos más largos, con mayor separación entre unas hojas y otras.

Las variedades con hojas variegadas, es decir, con zonas blancas, crema o amarillas, suelen necesitar todavía más luz para conservar sus dibujos. Si la iluminación es demasiado escasa, además de crecer menos, pueden perder parte de esa variegación.

El Real Jardín Botánico de Kew incluye al potus entre las especies tropicales cultivadas ampliamente como planta ornamental y señala su capacidad para crecer en diferentes condiciones, aunque eso no significa que todas sean igualmente favorables para su desarrollo.

Dónde colocar el potus

Una ubicación cercana a una ventana luminosa suele ser una buena elección. Una habitación orientada hacia el este puede proporcionar luz suave durante la mañana, mientras que una ventana con orientación sur u oeste puede requerir cierta distancia o una cortina ligera para evitar el sol directo más intenso.

La señal más sencilla es observar la planta. Si los tallos se alargan mucho buscando la ventana y las hojas nuevas son pequeñas, probablemente necesite más luz. Si aparecen manchas marrones, zonas quemadas o las hojas pierden rápidamente su aspecto saludable después de recibir sol directo, puede ser necesario alejarla.

Cuánta agua necesita

El potus prefiere que el sustrato se seque ligeramente entre riegos. No conviene establecer un calendario rígido porque las necesidades cambian según la temperatura, la estación, el tamaño de la maceta y la cantidad de luz.

Antes de regar, es mejor comprobar la humedad introduciendo un dedo en la parte superior del sustrato. Si todavía está húmedo, se puede esperar. Cuando la superficie se haya secado, hay que regar de forma abundante hasta que salga algo de agua por los orificios inferiores y retirar el exceso del plato.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura destaca la importancia de gestionar adecuadamente el agua en el cultivo de plantas, ya que tanto la escasez como el exceso pueden afectar a su desarrollo.

Un sustrato con buen drenaje

Las raíces necesitan humedad, pero también oxígeno. Por eso, una maceta con agujeros de drenaje es fundamental. Un sustrato demasiado compacto puede retener agua durante mucho tiempo y favorecer problemas radiculares.

Si el potus lleva años en la misma maceta, también puede ser conveniente comprobar sus raíces. Cuando ocupan prácticamente todo el recipiente, un trasplante a una maceta ligeramente mayor puede ayudar a recuperar espacio para el crecimiento.

Cómo favorecer nuevas hojas

Además de mejorar la iluminación, conviene mantener una nutrición adecuada durante los meses de crecimiento. Un fertilizante equilibrado para plantas verdes, utilizado siguiendo las indicaciones del fabricante, puede complementar el sustrato.

La poda también puede ser útil. Cortar un tallo demasiado largo por encima de un nudo favorece la aparición de nuevos brotes y permite conseguir una planta más tupida. Los esquejes sanos pueden utilizarse para multiplicar el potus.

Paciencia después del cambio

Si la planta llevaba meses en un lugar oscuro, no hay que esperar que las hojas aumenten de tamaño inmediatamente después de trasladarla. Las nuevas condiciones necesitan tiempo para reflejarse en el crecimiento. Lo importante es comprobar que aparecen brotes nuevos y que estos mantienen un aspecto saludable.

 

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