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Quién fue el verdadero inventor de la bombilla

Sabemos que Thomas Alva Edison es recordado como el inventor de la bombilla eléctrica, pero hay otros nombres que no siempre se recuerdan.

Inventor bombilla
Descubrimos el auténtico "padre" de la bombilla
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¿Quién fue el verdadero inventor de la bombilla? Siempre que se hace referencia a la bombilla se suele mencionar a Thomas Alva Edison como su artífice, pero lo cierto es que antes que él hubo otros hombres que trabajaron con el fin de poder encontrar el modo de iluminar a través de la electricidad, e incluso un británico parece que fue el primero en crear la bombilla incandescente como la que más tarde patentaría Edison.

Quién fue el verdadero inventor de la bombilla

Puede que muchos crean que la bombilla fue inventada por Thomas Alva Edison pero la historia no es así del todo. Sí que es cierto que Edison presentara una bombilla práctica y viable el 21 de octubre de 1879, que fue capaz de mantenerse encendida durante 48 horas ininterrumpidas aunque en realidad fue el químico británico Sir Joseph Wilson Swan el verdadero inventor de la bombilla.

En realidad, Edison adoptó el invento de Swan (que todavía no había sido patentad) ya que su bombilla sufría de la entrada de oxígeno de modo que sus filamentos acababan quemándose. Con mucho esfuerzo, el americano logró que el filamento no se quemara y fue entonces cuando patentó la bombilla incandescente, que puede que acabara siendo su patente más recordada, a pesar de que Edison tiene en su haber el récord de patentes (1.903 patentes).

Pero no solo la patentó. Edison se dedicó en cuerpo y alma a la perfección de la bombilla, además de crear la dinamo capaz de generar la corriente eléctrica necesaria para el buen funcionamiento del invento. Puede entonces que no inventara del todo la bombilla, pero sí que es digno de reconocer que se contribuyó muchísimo a que la bombilla pudiera funcionar tal y como la conocemos hoy en día. Un trabajo que debe reconocerse tanto como el invento.

De todos modos, el hecho de que patentara una bombilla similar a la suya provocó desconcierto en Swan, aunque sus obras se fusionaron bajo la creación de la empresa Edison & Swan Electric Light Company.

Puede entonces que Swan no sea recordado como lo que es auténticamente: el «padre» del invento, pero sí ganó la Medalla Hughes, un premio de reconocido valor en el mundo de la ciencia que luego premiaría a personalidades como Alexander Graham Bell y Stephen Hawking.

Los «otros» inventores de la bombilla

Si hacemos un repaso a cuál fue la historia de la bombilla hasta su creación, nos damos cuenta que hubo otros científicos e inventores que deberían tener el mismo reconocimiento que Swan o Edison. Es el caso Humphry Davy que el 27 de enero de 1880 ya patentó una primera bombilla (patente número 223.898). A este se le suman otros nombres de inventores que desarrollaron modelos de bombilla que hacían funcionar en sus respectivos laboratorios. Entre estos tenemos por ejemplo a Nicola Tesla, Henry Woodward, Mathew Evans, James Bowman Lindsay y William Sawyer; ellos con sus ideas lograron grandes aportes a la bombilla.

No nos olvidemos tampoco del alemán Heinrich Goebel quien registró su propia bombilla incandescente en 1855, mucho antes de que lo hiciera Edison. Poco después, y de nuevo antes que  Edison, el 11 de julio de 1874 el ingeniero ruso Alexander Lodygin logró la patente nº1619 por la creación de una bombilla incandescente. Para ella, el inventor ruso utilizó un filamento de carbono.

La importancia de la bombilla y reducción de su vida útil

En definitiva, el esfuerzo de muchos hiz posible la bombilla que según la revista Life, es el segundo invento más útil del siglo XIX.

Por otro lado, fue en torno a 1914 cuando las bombillas vieron como se reducía su vida útil, disminuyendo su duración de las 2500 a las 1000 horas. Fue así como la bombilla se acabó convirtiendo el primer objeto de consumo víctima de la obsolescencia programada. El cartel de productores, participado entre otros por empresas como Philips en Holanda, Osram en Alemania y  la española Lámparas Zeta, llegó a un acuerdo de colusión para fomentar la adquisición de bombillas reduciendo conscientemente su duración, de manera que al tener una vida más limitada, aumentara su consumo.

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