Voluntariado

Se buscan voluntarios veganos y no fumadores para vivir gratis en Tenerife: el principal requisito es ayudar con las tareas domésticas y el mantenimiento de la casa

Vivir gratis en Tenerife
Voluntarios de la casa tinerfeña reunidos junto a la anfitriona. Foto: Workaway.
Alejo Lucarás
  • Alejo Lucarás
  • Licenciado en Comunicación Social por la Universidad Nacional de Córdoba. Redactor SEO especializado en actualidad, ciencia aplicada, tecnología y fenómenos sociales, con un enfoque divulgativo y orientado a explicar al lector cómo los grandes temas de hoy impactan en su vida cotidiana.

En esta casa no hace falta despertador, pues el día empieza con los pájaros y, poco después, con una sesión de yoga en la azotea, frente al Atlántico. Abajo crece un pequeño bosque de árboles frutales tropicales y plantas exóticas que sus dueños cuidan a diario. Es el escenario que ofrece un anuncio para vivir gratis en Tenerife, aunque la propuesta tiene varias exigencias.

Detrás de todo esto está una comunidad que mezcla vecinos de la isla, viajeros y nómadas, con una forma de vida muy concreta y unas normas que no admiten medias tintas. Quien se plantee mandar la solicitud debe leerlas antes con calma: varios de los que ya han pasado por allí coinciden en que la experiencia puede resultar intensa para algunas personas.

Buscan voluntarios que sean veganos y  que quieran vivir gratis en Tenerife

La comunidad que aquí nos convoca se presenta en Workaway como un proyecto centrado en un bosque comestible (un huerto diseñado como un bosque, con árboles frutales y plantas útiles en varias alturas).

Actualmente, buscan voluntarios dispuestos a echar una mano a cambio de alojamiento. El principal requisito es ayudar con las tareas domésticas y el mantenimiento de la casa, además de colaborar en la cocina y en labores ligeras de jardinería.

Las condiciones de entrada son claras. El hogar es de alimentación exclusivamente vegetal, de modo que los voluntarios deben estar dispuestos a seguir una dieta vegana durante su estancia, y no se aceptan fumadores.

El anuncio pide además una práctica habitual de yoga, respeto, responsabilidad personal y capacidad para adaptarse a la vida rural, lejos de las comodidades de la ciudad.

Por una parte, el perfil no detalla un horario fijo y explica que las tareas cambian cada día. Como referencia, Workaway sitúa la colaboración habitual en unas cinco horas diarias.

Y, por otra parte, la estancia mínima es de un mes, mientras que el alojamiento consiste en una cama individual en una habitación compartida.

Según lo que cuentan los voluntarios, las comidas se preparan y se comparten en grupo, con productos del propio huerto.

Sin café, sin azúcar y sin pantallas: así es el día a día en esta comunidad

La casa se declara libre de alcohol, azúcar, café, tabaco y pantallas, y se acuesta pronto para levantarse temprano. Los anfitriones (Matteo y Walter, según las reseñas) la describen como un espacio tranquilo y ajeno a la política, donde se organizan círculos para compartir experiencias, mercados y talleres.

Además, hablan con fluidez español, inglés e italiano, y ofrecen intercambio de idiomas.

A cambio del trabajo, el voluntario puede aprender un abanico de disciplinas poco habitual en este tipo de anuncios, detallados a continuación:

  • Permacultura, jardinería y bioconstrucción.
  • Cocina vegana y repostería, incluido el pan de masa madre.
  • Yoga, danza contemporánea, danzaterapia y masaje.
  • Cerámica y ganchillo.
  • Talleres de sostenibilidad y limpiezas de playas.

Desde luego, las opiniones son excelentes: el perfil acumula una valoración del 100% y la insignia de anfitrión destacado. Una voluntaria aseguró que se marchaba «con mucha paz y amor por este lugar y por sí misma».

Voluntarios de la comunidad tinerfeña realizando una fogata
Voluntarios de la comunidad tinerfeña realizando una fogata. Foto: Workaway.

Otro testimonio, sin embargo, recomienda reflexionar antes de apuntarse, porque como ya se anticipó aquí, el modo de vida de la comunidad puede resultar extremo para quien no esté acostumbrado.

Volcanes, bosques antiguos y charcos: esto es de lo mejor que se puede visitar en Tenerife

El anuncio no precisa en qué municipio se encuentra la casa, aunque sí menciona vistas al océano, cierto aislamiento y un entorno ideal para hacer senderismo, subir a volcanes, hacer surf o recoger setas los días de lluvia.

Recordemos que Tenerife ofrece todo eso en algo más de 2.000 kilómetros cuadrados, lo que la convierte en la isla más grande de Canarias y en la más poblada de España.

Su gran referencia es el Teide, que supera los 3.700 metros y es el pico más alto de España. El parque nacional que lo rodea es Patrimonio Mundial de la Unesco desde 2007.

Mientras tanto, en el extremo noreste, el macizo de Anaga conserva bosques de laurisilva, una vegetación que cubría buena parte del sur de Europa hace millones de años, y en la costa norte abundan charcos naturales como el de la Laja, en San Juan de la Rambla.

¿Dónde hay que enviar la solicitud para unirse a esta comunidad tinerfeña?

Las plazas se gestionan a través del perfil de la comunidad en Workaway. Para escribir a los anfitriones, es necesario registrarse en la plataforma y abonar una suscripción anual.

A su vez, el mensaje de presentación conviene adaptarlo al proyecto: mencionar experiencia en cocina vegetal, huerto, yoga o actividades artísticas ayuda a encajar con lo que busca la comunidad.

Cabe recordar que los ciudadanos de fuera de la Unión Europea deben consultar con antelación qué visado necesitan para hacer voluntariado en España. Además, el perfil no figura como apto para familias, aunque sí acepta a más de dos voluntarios a la vez.

Por último, la respuesta suele ser rápida: los anfitriones contestan el 97,2% de los mensajes, normalmente en menos de dos días, y su anuncio figura ahora mismo como urgente, con ayuda requerida de inmediato.

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