Reflexión

Antonio Machado, poeta de la generación del 98: «Sin el tiempo, esa invención de Satanás, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza»

Bodegón de escritura antigua de una carta de amor. Foto: Magnific
Bodegón de escritura antigua de una carta de amor. Foto: Magnific
Naiara Philpotts
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Antonio Machado puso en boca de Juan de Mairena, el profesor apócrifo que inventó para exponer su pensamiento filosófico, una reflexión muy citada sobre el tiempo.

Según recoge la Red de Ciudades Machadianas, el libro reunía textos aparecidos desde 1934 en el Diario de Madrid y después en El Sol. En el texto, Mairena atribuye la idea del tiempo a su maestro, el filósofo Abel Martín, otra figura apócrifa que Machado inventó años antes.

El fragmento pertenece al libro Juan de Mairena. Sentencias, donaires, apuntes y recuerdos de un profesor apócrifo, que Espasa-Calpe publicó en 1936. El libro consolidó a Machado como uno de los prosistas más originales de la literatura española del siglo XX.

¿Por qué llamó Antonio Machado al tiempo «invención de Satanás»?

El tiempo, para Abel Martín, es una invención diabólica que, sin embargo, hace posible dos experiencias humanas centrales: la angustia de esperar algo y el consuelo de tener esperanza.

«Sin el tiempo, esa invención de Satanás, sin ese que llamó mi maestro ‘engendro de Luzbel en su caída’, el mundo perdería la angustia de la espera y el consuelo de la esperanza. Y el diablo ya no tendría nada que hacer. Y los poetas tampoco», escribió Antonio Machado en Juan de Mairena, según recoge la Biblioteca Virtual Miguel de Cervantes.

La frase describe el tiempo como una condena, pero también como su propia cura. Sin él desaparecerían la espera y la esperanza, dos experiencias que solo existen porque algo puede tardar o puede llegar.

Machado publicó ese mismo 1936 otro libro centrado en la figura de Abel Martín.

Sin tiempo no hay angustia de espera ni consuelo de esperanza, según Machado

La construcción de la frase une dos ideas opuestas bajo una misma condición. La angustia de la espera y el consuelo de la esperanza dependen por igual del tiempo, aunque una produce malestar y la otra alivio.

Mairena remata la idea con una consecuencia práctica, ya que sin tiempo tampoco existiría el trabajo del diablo ni el de los poetas. La reflexión convierte el tiempo en la condición que sostiene tanto el sufrimiento como el arte que lo transforma en palabras.

La construcción plantea una paradoja, ya que negar el tiempo eliminaría el sufrimiento de esperar, pero también borraría la posibilidad de que ese sufrimiento encuentre una salida. La espera y la esperanza quedan así atadas a la misma condición que las provoca.

¿Quién fue Antonio Machado? Breve semblanza del poeta

Antonio Machado nació en Sevilla el 26 de julio de 1875 y es considerado uno de los principales poetas de la Generación del 98, según recoge el Instituto Cervantes. Obtuvo la cátedra de francés en el instituto de Soria en 1907, un puesto que marcó buena parte de su obra poética posterior.

Tras una beca de estudios en París, se trasladó al instituto de Baeza, donde enseñó entre 1912 y 1919. Después ejerció en Segovia y, ya en 1932, se instaló en Madrid, donde vivió hasta el estallido de la Guerra Civil española. Su obra poética recibió la influencia de Rubén Darío, del filósofo Henri Bergson y de Miguel de Unamuno.

En 1927 ingresó en la Real Academia Española. Durante la Guerra Civil española fue evacuado hacia Valencia y cruzó los Pirineos hacia Francia, donde murió en Colliure el 22 de febrero de 1939, apenas unos días después de abandonar España.

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