Cool
CASA REAL

Muere Astrid de Noruega a los 94 años tras despedir a su hermano Harald V hace unos días

Astrid de Noruega, hermana del recién fallecido rey Harald V, ha muerto a los 94 años. Apenas unos días después de la muerte del monarca noruego, la familia real ha sufrido un nuevo y duro varapalo con el fallecimiento de la princesa. Como señal de luto en el país, el actual rey, Haakon VIII, ha decretado que las banderas ondeen a media asta en todo el país por la pérdida de una de las figuras más importantes de la familia real noruega.

Según se ha podido saber a través de un comunicado de la Corona: «A lo largo de su larga vida, la princesa Astrid representó a la Casa Real con calidez y dedicación. A los 22 años tuvo que asumir el papel de primera dama tras el fallecimiento de mi abuela, la princesa heredera Märtha. En su labor, la princesa Astrid siempre demostró especial interés por el cuidado y la inclusión de los más vulnerables de la sociedad. Fue muy leal y siempre desempeñó sus funciones con compromiso, presencia y un espíritu contagioso. La tía Astrid fue un gran apoyo para el rey Harald y para el resto de la familia. Aprendimos mucho de ella y nunca tuvo miedo de expresar su opinión. Su fallecimiento es una gran pérdida para nosotros. La echaremos mucho de menos. Mi familia y yo enviamos nuestras más sentidas condolencias a los amigos más cercanos de la tía Astrid», ha relatado el rey Haakon.

Hace apenas unos días veíamos a la princesa despedirse de su hermano pequeño en el funeral celebrado en Oslo. Astrid llegó en silla de ruedas y en un evidente estado de fragilidad, pero quiso estar presente en la despedida del que había sido su compañero de vida durante más de nueve décadas. Ahora, apenas unos días después, es ella quien ha fallecido, dejando de nuevo de luto a la familia real noruega.

Una vida dedicada a la Corona

La princesa Astrid de Noruega nació el 12 de febrero de 1932 y fue la segunda hija del entonces príncipe heredero Olav y de la princesa heredera Märtha, además de hermana mayor del futuro rey Harald V. Su infancia estuvo marcada por la Segunda Guerra Mundial y el exilio de la familia real, que abandonó Noruega tras la invasión alemana de 1940 y regresó al país en 1945.

Tras la muerte de su madre, la princesa Märtha, en 1954, Astrid asumió con solo 22 años el papel de primera dama de Noruega, convirtiéndose en una figura fundamental de la Corona durante los años en los que su padre, el rey Olav V, estuvo al frente de la institución. Durante 14 años representó a la familia real en numerosos actos oficiales, viajes y compromisos, además de implicarse especialmente en diferentes causas sociales.

Una historia de amor que desafió a la Corona

En 1961, Astrid se casó con Johan Martin Ferner, un hombre que no pertenecía a la realeza y que, además, era divorciado. Su historia de amor no estuvo exenta de dificultades y su matrimonio generó controversia en aquel momento, aunque finalmente la pareja pudo casarse. Juntos tuvieron cinco hijos y permanecieron unidos durante más de cinco décadas, hasta el fallecimiento de Ferner en 2015.

Aunque con el paso de los años fue reduciendo su presencia pública, la princesa Astrid continuó atendiendo compromisos de la Casa Real y mantuvo una estrecha relación con la institución. Incluso en sus últimos años, y pese a sus problemas de movilidad, siguió apareciendo en algunos actos oficiales en silla de ruedas. Por el momento, no han trascendido los motivos de su muerte, que vuelve a golpear a la familia real noruega cuando todavía no se había recuperado del fallecimiento de Harald V.