Grandes frases de Erwin Schrödinger

Grandes frases de Erwin Schrödinger
Grandes frases de Erwin Schrödinger
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Si conoces al gato, seguro que sabes de dónde proviene su teoría, la de uno de los grandes científicos de la historia humana, Erwin Schrödinger, de quien hoy conocemos algunas de sus más célebres frases.

Más allá del famoso gato de Schrödinger, detrás de este nombre y esta teoría se esconde la mente de un científico brillante que alumbró algunos de los descubrimientos más curiosos de los últimos años.

Nacido en Viena bajo la administración del Imperio austrohúngaro en 1887, Rudolf Josef Alexander Schrödinger fue un físico y filósofo nacionalizado irlandés que, hasta el día de su muerte en 1961, contribuyó con sus avances al conocimiento de la termodinámica y la mecánica cuántica.

Es cierto que, sobre todo, es conocido por el famoso postulado del gato, pero recibió en 1933 el Premio Nobel de Física junto con Paul Dirac por su ecuación de Schrödinger.

Además, mantuvo correspondencia con otras grandes mentes de la época, como la de Albert Einstein. Fruto de esta relación, formuló el experimento felino en el que mostraba todas las paradojas por descubrir y aclarar respecto a la física cuántica.

Frases de Erwin Schrödinger

  • Las dificultades de lenguaje son importantes. El habla nativa de cada uno es como un traje hecho a medida; nadie se siente cómodo cuando no puede emplearlo y tiene que sustituirlo por otro
  • Un organismo vivo produce entropía positiva y por ello tiende a aproximarse al grado de entropía máxima qué es la muerte. Para evitarlo se alimenta
  • La mayor temperatura de los homeotermos implica la ventaja de poder liberarse de su entropía a mayor velocidad, lo que le permite asumir procesos vitales más intensos
  • La vida parece ser el comportamiento ordenado y reglamentado de la materia basado en parte en mantener el orden existente
  • Un organismo debe tener un tamaño comparativamente grande para poder beneficiarse de leyes relativamente exactas
  • Tras una actitud de cierta modestia se esconde, a menudo, una verdadera arrogancia. Me gustaría librarme de ella
  • La colaboración intelectual entre dos individuos puede producir una fusión entre ambas esferas de conciencia de un grado tan increíble que lleguen incluso a fundirse dando una unidad empírica
  • Las interacciones físicas entre otros sistemas y el nuestro deben poseer, por regla general, cierto grado de ordenación física, es decir, que también ellos deben someterse con cierta exactitud a leyes físicas rigurosas

Reflexionemos ahora brevemente sobre estas sentencias de Erwin Schrödinger y su brillante intelecto, sin duda, uno de los más inspiradores de cuantos alumbró el siglo XX.

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