Cuidados del bebé

Cómo y cuándo retirar la toma nocturna del bebé

El bebé puede llegar a necesitar de una toma nocturna de leche hasta como mínimo el cuarto mes, cuando es capaz de espaciar más el tiempo entre tomas.

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Pautas para retirar la toma nocturna al bebé

La alimentación de los bebés es algo que suele preocupar mucho a los padres, especialmente cuando son primerizos. El pequeño necesita hacer varias tomas de leche al día, incluso por la noche, pero ¿en qué momento debemos dejar esa toma nocturna? Os lo desvelamos a continuación y también algunas pautas para hacerlo correctamente.

Cómo y cuándo retirar la toma nocturna del bebé

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Las madres y padres saben lo exigente que pueden llegar a ser los primeros meses de vida de un bebé. Al margen de cuidados como cambiar el pañal, el baño o que no tenga ninguna dolencia de salud, la alimentación es quizás lo más importante para el bienestar del recién nacido, de modo que tenemos que organizarnos para que se puedan producir varias tomas a lo largo del día, que incluyen también el despertarse en mitad de la noche para darle el pecho o el biberón con leche de fórmula.

En la mayoría de casos, es el propio bebé el que se despierta por la noche llorando para pedir comer, en otras en cambio es la madre (o el padre) quien se despierta a conciencia porque sabe que es la hora en la que a su bebé le toca la toma, pero ¿cuándo podemos acabar con esa toma que aunque necesaria no deja de romper nuestro descanso y de alguna manera, el del bebé?.

Alimentación frecuente durante los primeros meses

Aunque para muchas madres y padres no parezca que su bebé duerme lo necesario, lo cierto es que hasta cumplir los tres meses, los bebés duermen muchas horas aunque no siempre (evidentemente) seguidas. La media suele establecerse alrededor de las 17 horas al día y durante este período, las tomas deben ser de al menos seis al día, de modo que es evidente que en más de una ocasión, y no solo por la noche, nos va tocar despertar al bebé para que coma. En el caso de estar dando el pecho, esa media de tomas puede incluso aumentar ya que será normal alimentar al pequeño a demanda, es decir, cada vez que el bebé lo solicite y por la noche esa demanda puede ser incluso varias veces.

Si practicas el colecho con tu bebé te habrás dado cuenta como es posible que se haya dormido mientras le dabas el pecho y que luego a las dos o tres horas se haya despertado solicitando más comida, o que tras ese despertar, se haya vuelto a poner a llorar antes de que llegue el día intentando buscar de nuevo el pecho. Es algo normal que le sucede a muchos bebés y no es solo algo que implique que tenga hambre, ya que el hecho de estar bebiendo del pecho de su madre, hace que el bebé se calme, se relaje y se sienta protegido.

No debes desesperarte sino pensar que todo está dentro de la normalidad y además, que el sistema digestivo de un recién nacido es, de hecho, todavía inmaduro, el estómago tiene una capacidad limitada, por lo que el niño a menudo se siente lleno rápidamente. Es por eso que las tomas son cortas pero frecuentes. En esta fase de sus primeros tres meses es normal que el bebé necesite al menos una toma nocturna, que suele tener lugar entre las dos y las cuatro de la mañana, después de haber digerido la última comida de la noche.

Espera al menos el cuarto mes

Si el bebé se despierta y tiene hambre, es fundamental satisfacer su petición: su estómago aún no es capaz de absorber suficiente leche por la noche para aguantar hasta la mañana. Tratar de ofrecerle alternativas como acunarlo, mimarlo es inútil. Por tanto, es bueno no tener prisa y seguir satisfaciendo las peticiones del bebé de tener la alimentación nocturna hasta el cuarto mes, en algunos casos hasta el sexto. Solo a esta edad, de hecho, generalmente el niño comienza a dormir más durante la noche, dado que está más lleno gracias a la introducción del destete.

Eliminar la toma nocturna

Una vez que se ha alcanzado al menos el cuarto o quinto mes, es el momento de observar los hábitos de nuestro bebé y de este modo sabremos si está preparado para eliminar la toma nocturna y también cómo hacerlo. Piensa además que si ya está tomando algún que otro alimento «extra» porque ha comenzado el destete y si las tomas diurnas son del todo satisfactorias, puede que sea el propio pediatra el que te diga que ya no hace falta darle la toma por la noche.

Para ello, puedes intentar  ofrecer la última toma de leche un poco más tarde, por ejemplo, a la medianoche en lugar de a las 22:00 o las 23:00 hrs, anticipando además la primera toma de la mañana a las 06:00 hrs. Si el pequeño aguanta estos nuevos ritmos, la madre y el padre podrán contar con un buen número de horas de descanso.

Durante el día, y solo por consejo del pediatra, será bueno además, espaciar las tomas aunque tal vez debas hacer también que duren un poco más que de costumbre. De esta forma, poco a poco, el estómago se irá acostumbrando a recibir una mayor cantidad de comida, pero en tiempos más espaciados, para poder dar paso así al ritmo que el bebé debe adquirir cuando ya sea un niño, con cinco comidas al día.

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