El vacío moral del PSOE acabará arrastrando al PSIB en Baleares
El vacío moral es la ausencia de principios, de valores éticos y normas que guían la conducta humana; lo que en el ámbito institucional siempre deriva hacia la corrupción y la normalización de prácticas indebidas. Nada más, y nada menos, que el perfil que define a las claras la conducta del PSOE en los últimos ocho años. Unos mandando y los otros asintiendo. El perfecto chasis sobre el que se levanta la fidelidad ciega del aparatchik sanchista.
Mis queridos 156.000 votantes socialistas de Baleares, allá por el 2023, creo no andar equivocado si doy por hecho que conocéis esta frase reciente de la secretaria general del PSIB-PSOE, además de la bochornosa presidenta del Congreso de los Diputados. Sí, Francina Armengol. Antes de comenzar el comité federal socialista del pasado 27 de junio, lady pinganillo largó esta enorme barbaridad: «El PSOE está prestigiando los valores democráticos».
Os lo voy a explicar, despacito, para que podáis entender de qué va esa tan enorme barbaridad. Se trata de un simple engaño semántico. ¿Qué coño es un engaño semántico? Es la pregunta que os estaréis haciendo. Veréis, también se conoce como manipulación semántica, es decir, una técnica de persuasión que consiste en alterar el lenguaje para cambiar la percepción de la realidad, utilizando palabras con carga emocional para desviar la atención sobre lo que realmente ocurre. Resumiendo, una manipulación semántica lo que persigue es suavizar lo inaceptable y mantener el control de la narrativa o, lo que es lo mismo, el control del relato. Lo dijo el fiscal general, Álvaro García Ortiz, hoy inhabilitado: «¡No podemos perder el relato!».
¡La batalla cultural, señoras y señores del PP y de Vox!
Hoy, no perder el relato pasa por arrogarse el PSOE estar prestigiando los valores democráticos. ¡Faltaría más! Claro que sí. Mis queridos 156.000 votantes socialistas de Baleares, de lo que estoy más que seguro es de la emoción que os embarga oírle decir a la seño Armengol que «El PSOE está prestigiando los valores democráticos», haciendo oídos sordos al hecho de estar hablando del Principio de Orquestación, término empleado por los estudiosos tras la II Guerra Mundial para referirse a las técnicas empleadas por el ministro nazi de Propaganda, Joseph Goebbels, inspiradas en repetir incansablemente los mensajes para manipular a las masas. A eso, hoy se le llama el relato. Es el vamos a contar mentiras tralará de la gauche cutre.
Según Francina Armengol: «El PSOE es bandera de valores democráticos, éticos, de la paz y del diálogo». ¿De verdad? Supongo que entenderá como un valor democrático vender la independencia del Legislativo al puto amo.
Supongo que entenderá un valor democrático la ausencia de una elemental ética en su manera de conducirse en el caso de prostitución de las niñas de Baleares tuteladas por el Govern que ella misma presidía, y siguiendo con este mismo caso, supongo que Lady HatBar entenderá que su escandaloso ninguneo a la comisión delegada del Parlamento Europeo para investigar lo sucedido con las niñas tuteladas es «bandera de valores de diálogo».
Ya sé que a vosotros, mis queridos 156.000 votantes socialistas de Baleares, todo esto os importa una higa, por vuestra incapacidad para ser críticos con la afirmación esa de Armengol, según la cual «El PSOE está prestigiando los valores democráticos». Por algo se conoce el comité federal del pasado 27 de junio como «el silencio de los corderos», un rebaño al que vosotros también estáis ligados por claros vínculos emocionales. El ábrete sésamo de los cuarenta ladrones aquí se ventila con utilizar la palabra democracia puesta en boca de vuestra impresentable lideresa, Francina Armengol.
Ahora, ese vacío moral del PSOE, aquí PSIB-PSOE, se ha encomendado a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, acudiendo a una labor de ingeniería electoral que persigue violentar el censo de votantes hasta la náusea. Y la trampa vuelve a estar en el engaño semántico, apelando a la reparación y no sé a cuántas cosas más. Es igual que vaya en contra de la legislación de la Unión Europea y, si el Tribunal Supremo acaba sentenciando en contra, entonces la manipulación semántica volverá a repetir y repetir que todo es fruto del acoso de los tribunales fascistas a los valores democráticos que siempre han enarbolado todas las izquierdas de inspiración bolivariana.
Centrándonos en lo que pueda suceder a nivel local y autonómico en el 2027, se ha apresurado a decirnos la tal Francina que «el PSIB llegará con toda la fuerza y con toda la unidad». A la búlgara, por supuesto. Y si ella, no va a ser la candidata, sí lo hará en espíritu porque la elegida es Rosario Sánchez, otro peluche más de su colección particular, como Iago Negueruela, el tío del llonguet milagroso para arrebatar la alcaldía de Palma a Jaime Martínez (PP), algo bastante improbable visto el descalabro de la izquierda en Palma durante el período 2015-2023. Rosario Sánchez, mano derecha del nefasto alcalde socialista José Hila en ese período, y mano derecha de Armengol durante la pandemia del Covid, y aquí puede haber tomate, ha dicho con la burricie del bufón que “tengo un proyecto de país para Baleares”. ¡Órale!
Mi querido censo de votantes de Baleares, el año 2023 fueron 300.000 las abstenciones. Esta vez, sin embargo, la extrema gravedad provocada por la ausencia de valores morales en el PSOE sanchista os reclama un profundo examen de conciencia y actuar para frenar esta diabólica deriva.
De confirmarse una firme reacción del electorado, el vacío moral del PSOE acabará arrastrando al PSIB en Baleares. De lo contrario, todos a la mierda.