El refugio de vacaciones de Xabi Alonso en el País Vasco: un pueblo con casco histórico, rodeado de montañas y alejado del turismo masivo
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No todos los destinos que merecen la pena están en las listas que marcan la tendencia o que vemos constantemente en las redes sociales. Algunos, de hecho, pasan bastante desapercibidos tal y como es el caso de Tolosa, un pueblo del interior de Guipúzcoa que no necesita grandes reclamos para llamar la atención, aunque no deja de ser la villa en la que nació Xabi Alonso, ex entrenador del Real Madrid, ahora al frente del Chelsea F.C.
En pleno interior de Guipúzcoa, a apenas media hora de San Sebastián, esta villa de unos 20.000 habitantes mantiene algo que cada vez cuesta más encontrar y es esa tranquilidad que ya no se encuentra en otros muchos lugares. No hay calles pensadas para turistas ni largas colas frente a los bares. Hay mercado, comercio local, vecinos que se conocen y un río que atraviesa el centro sin prisa, marcando el ritmo del día. Puede que no sea el destino más famoso del norte, pero precisamente ahí está su valor. Tolosa no compite con otros lugares, ni lo intenta ya que funciona de otra manera. Y es justo esa mezcla de tradición, entorno natural y vida cotidiana lo que explica por qué muchos la consideran uno de los rincones más auténticos del País Vasco y para Xabi Alonso, puede que sea su refugio vacacional.
El refugio de vacaciones de Xabi Alonso
Tolosa no es de esos sitios que parecen pensados sólo para una postal. Es bonita y es una villa que enamora, pero a la vez, sigue siendo un lugar en el que las cosas siguen funcionando como siempre: hay mercado, hay vida en las plazas y hay una sensación bastante clara de que el turismo no ha cambiado el día a día del pueblo. El río Oria atraviesa el centro y divide el municipio en varios espacios que se conectan a través de puentes y calles estrechas. Las fachadas de piedra, los balcones y los soportales forman parte de ese paisaje que no necesita grandes artificios. Se recorre caminando, sin mapa, sin necesidad de ir tachando puntos.
El Tinglado y el mercado son el corazón del pueblo
Si hay un punto que resume bien lo que es Tolosa, ese es el Tinglado, conocido también como Zerkausia. No es sólo un edificio, es un punto de encuentro. Un espacio abierto, con arcos, donde cada sábado por la mañana se monta uno de los mercados más conocidos de la zona, con producto local, gente del entorno y ese ambiente de caserío que todavía se mantiene en muchas partes de Guipúzcoa. Y más allá del mercado, el Tinglado también forma parte de la historia reciente del municipio. Construido a finales del siglo XIX, sigue siendo uno de los lugares más reconocibles.
Un casco histórico con huellas medievales
El casco histórico de Tolosa conserva parte de su origen medieval, aunque sin excesos. No es un centro monumental al uso, pero sí mantiene rincones que cuentan su historia. La Puerta de Castilla, por ejemplo, es uno de los accesos más conocidos de la antigua muralla, aunque la estructura actual es posterior, de estilo neoclásico.
La iglesia de Santa María es otro de los puntos clave. Ha pasado por distintas fases, incendios incluidos, lo que explica la mezcla de estilos que se aprecia en el edificio. No es una construcción uniforme, pero precisamente ahí está su interés. Junto al río se encuentra el convento de Santa Clara, un edificio barroco que destaca por su contraste entre exterior e interior. Desde fuera es sobrio, casi austero. Dentro, sin embargo, sorprende el retablo, que muestra esa transición entre estilos que no siempre es fácil de encontrar.
Montaña, rutas y un entorno que marca el ritmo
En Tolosa, la naturaleza no es un complemento sino que forma parte del día a día. Basta con levantar la vista para ver el monte Uzturre, presente desde casi cualquier punto del pueblo. No es una cima inaccesible ni técnica, pero sí una de las rutas más habituales para quienes viven en la zona. Subir hasta arriba permite ver toda la comarca de Tolosaldea y entender mejor el entorno en el que se encuentra el municipio. Montaña, verde, pequeños núcleos urbanos y esa sensación de que todo está bastante cerca. Ese equilibrio entre lo urbano y lo natural es otra de las claves. No hace falta salir del todo del pueblo para cambiar de escenario. En pocos minutos, el paisaje es otro.
Gastronomía y tradición
Hablar de Tolosa es hablar de comida. Y, en concreto, de un producto muy concreto: la alubia que es es uno de los referentes de la gastronomía vasca y sigue teniendo un peso importante en la identidad local. No es sólo un plato sino que es parte de la cultura del lugar. Se vende en el mercado, se cocina en casas y restaurantes y forma parte de ese vínculo entre producto y territorio que en el País Vasco sigue muy presente.
Un destino que se llena sólo unos días al año
Tolosa no está completamente al margen del turismo, pero tampoco vive de él. Durante los carnavales, por ejemplo, la localidad cambia por completo. Se llena de gente, de ambiente y de actividad. Son días intensos, muy conocidos en la zona. Pero más allá de esas fechas concretas, el resto del año mantiene un perfil mucho más tranquilo. Sin grandes aglomeraciones, sin saturación. Y eso, hoy en día, es casi un lujo. Al final, lo que hace diferente a Tolosa no es un monumento en concreto ni una actividad puntual. Es el conjunto con esa mezcla de pueblo vivo, entorno natural y ritmo propio. Justo lo que muchos buscan cuando necesitan parar. Y, por lo visto, también lo que sigue buscando Xabi Alonso cuando vuelve a casa.