Ratas, montículos de basura y malos olores: un ayuntamiento de Mallorca declara la emergencia sanitaria
Llucmajor podrá así realizar contrataciones urgentes para reforzar el deficiente servicio de recogida de residuos y desinfectar las calles
Montañas de basura se acumulan en las calles del interior de la mayor zona turística de Mallorca

Ratas, montículos de basura y malos olores: un ayuntamiento de Mallorca declara la emergencia sanitaria ante la acumulación de residuos en la vía pública. El pleno del Ayuntamiento de Llucmajor ha aprobado por unanimidad una moción presentada por PSIB-PSOE, Més per Llucmajor, Llibertat Llucmajor y S’Ull que ha sido respaldada por todos los grupos del pleno, incluidos PP, ASI y Vox.
La declaración de la emergencia sanitaria permitirá realizar contrataciones urgentes para reforzar el servicio de recogida de residuos que presta la concesionaria FCC, así como contratar los servicios de desinfección necesarios para resolver la situación «en el menor plazo posible».
La declaración responde a la acumulación de residuos en las calles, que, según ha sostenido, está provocando malos olores, así como la proliferación de insectos y roedores.
Durante el debate en el pleno, los grupos que han defendido la iniciativa atribuyeron esta situación a la gestión del equipo de gobierno encabezado por la alcaldesa del PP, Xisca Lascolas (que se retira el próximo año de la política municipal),) y reclamaron la adopción de medidas urgentes para restablecer la normalidad en el municipio.
En este sentido, el portavoz del PSOE, Jaume J. Oliver, ha asegurado que la moción busca «soluciones» y no «buscar culpables» del problema de acumulación de residuos, al tiempo que reclamó a la alcaldesa que declare la emergencia sanitaria para acelerar la adopción de medidas.
Por su parte, el portavoz de Llibertat Llucmajor, Alexandro Gaffar, ha cuestionado el refuerzo del servicio de recogida puesto en marcha por el equipo de gobierno al considerar que no contaba con la cobertura contractual necesaria.
La situación no es nueva porque ya el pasado mes de marzo este partido vecinal presentó sendas denuncias ante la Conselleria de Salud y ante el Defensor del Pueblo por el «evidente riesgo» que supone para la salud pública el desbordamiento generalizado de contenedores de basura en todo el municipio, que estaba generando problemas de salubridad, malos olores y la proliferación de insectos y animales, una situación que resulta inaceptable para los vecinos.
Aunque las primeras incidencias en la recogida de basuras en este municipio se remontan a hace más de una década (en torno a 2015), el panorama se ha agravado especialmente desde 2025, cuando el municipio estuvo cerca de tres meses sin un servicio estable de recogida de residuos.
La situación hace unos pocos meses era tan grave que las montañas de basura se llegaron a formar alrededor de unos contenedores muy próximos a un colegio de la localidad de Bahía Grande.