El PSOE balear que tilda de «fascista» a Vox, exige a Prohens «que persiga los discursos de odio»
Mientras pacta con separatistas o filoetarras, reclama al Govern que promueva la “cultura de respeto y la convivencia”
Para los socialistas, el desencadenante de estos discursos de odio es la narrativa sobre “la inseguridad ciudadana”

El PSOE balear que llama fascista a partidos defensores a ultranza de la Constitución como Vox, mientras pacta con separatistas y comunistas, exige al Govern de Marga Prohens que persiga «los discursos de odio». Y que lo haga, además, con especial incidencia en el ámbito digital «e impulse campañas institucionales de sensibilización y programas educativos dirigidos a la ciudadanía, especialmente a jóvenes, con el objetivo de combatir la desinformación, los discursos de odio y los estereotipos, y de promover una cultura de respeto, convivencia y cohesión social».
Se trata del mismo partido liderado aún en las Islas por la presidenta del Congreso, Francina Armengol, que en reiteradas ocasiones ha calificado a los dirigentes de Vox de «fascistas», en especial, al presidente del Parlament de Vox Gabriel Le Senne.
Así sucedió en otoño de 2024 tras aquel incidente que acabó accidentalmente con la fotocopia de la fotografía rasgada de la comunista Aurora Picornell, en el que su portavoz parlamentario, Iago Negueruela, acusó además al PP de «entregarse al fascismo».
Una descalificación permanente que arrojan sus dirigentes contra todo aquel que señala el lodazal de corrupción en el que chapotean los socialistas implicados en múltiples tramas judiciales, por cobros de sobornos y cohechos.
“La asociación reiterada entre inmigración e inseguridad, así como la difusión de falsedades y estereotipos, contribuyen a legitimar actitudes discriminatorias y a desviar la atención de los verdaderos retos estructurales que afectan a la ciudadanía”, apuntan los socialistas en una moción presentada en la Cámara balear.
«Es necesario» recoge la proposición no de ley socialista, «avanzar hacia una respuesta institucional integral que combine medidas de
prevención, sensibilización, regulación e intervención, reforzando la cooperación con otras administraciones y con las plataformas digitales, e impulsando políticas públicas que promuevan activamente la convivencia y la cohesión social».
Paralelamente, exigen impulsar políticas públicas orientadas a la promoción de la convivencia, la diversidad y el respeto mutuo, mediante acciones educativas, culturales y comunitarias que contribuyan a «desmontar los prejuicios y construir una sociedad más cohesionada, defensa de los derechos humanos, de la igualdad y de la dignidad de todas las personas no es solo un imperativo ético, sino una condición indispensable para el buen funcionamiento de la democracia”.
Sánchez, sus socios y el odio
Una iniciativa rubricada por un partido que no solo tilda de «fascista» y «ultraderecha» a todos los que destapan los casos de corrupción del sanchismo o son contrarios a sus políticas de puertas abiertas con la inmigración ilegal, sino que tiene de socios preferentes a partidos separatistas como Bildu o ERC. Unos partidos cuyo odio a todo lo que sea España está en su ADN, y jamás han impulsado allí donde gobiernan «políticas públicas que promuevan activamente la convivencia y la cohesión social», como exigen los socialistas al Govern de Marga Prohens.
Sin embargo, para los socialistas, el principal elemento desencadenante de estos discursos es «la construcción de una narrativa asociada a la inseguridad ciudadana». Es decir, no que la haya porque se han disparado los delitos a pie de calle, sino que se hable de ello.
Temas:
- Islas Baleares
- PSOE
- VOX