Restauran el altar de Sandra Peña tras ser vandalizado días antes del aniversario de su muerte: «Aún eres luz»
Durante el día varios vecinos se han acercado a encender velas, llevar ramos de flores e incluso banderas con la cara de Sandra
La madre sigue insistiendo en la "falta" de implicación de los docentes en la protección de su hija
El altar en memoria de Sandra Peña, la menor que se suicidó tras sufrir acoso escolar, ha sido restaurado este miércoles, 14 de octubre, precisamente coincidiendo con el aniversario de su muerte, después de haber sido vandalizado hace unos días.
El mural se encuentra justo en la calle Rafael Laffón de Sevilla, en la que se encuentra la casa familiar de la menor; en él se pueden leer mensajes como «Sandra, tu recuerdo sigue siendo luz en medio del dolor» o «Felicidades para una estrella en el cielo».
De hecho, durante el día varios vecinos se han acercado a encender velas, llevar ramos de flores e incluso banderas con la cara de Sandra como muestra de cariño, respeto y recuerdo hacia la pequeña en el día en el que se cumple un año de su fallecimiento.
La madre de Sandra, Zara Villar, expresó hace unos días que aquel 14 de octubre de 2025 «detuvo» la vida de su familia y que todavía «marca su día a día».
Entienden que su hija se haya convertido en un «símbolo» que ha despertado el debate sobre el bullying, pero su fallecimiento ha dejado «muchísimas preguntas sin responder» y aguarda aún una sanción «ejemplarizante» por parte de la Junta de Andalucía al colegio.
Villar afirma que «aunque haya pasado un año, dos más o menos», a ella y a su familia en ese momento se les «paralizó la vida». Desde entonces, la familia asegura haber «sobrevivido» cada día a la «ausencia física de Sandra».
La madre sigue insistiendo en la «falta» de implicación de los docentes en la protección de su hija, una tarea que, en su opinión, recae sobre los profesores durante la jornada escolar, algo que, en el caso de su hija, «no hicieron».
Aún la familia sigue insistiendo en que la dirección del colegio Las Irlandesas de Loreto abra dos protocolos: el correspondiente a la prevención y actuación frente al acoso y otro frente a conductas relacionadas con la autolisi, algo que a día de hoy todavía no ha sucedido.
Una de las lecciones que saca la familia, tras esta terrible tragedia, es la necesidad de «mirar de frente» al acoso escolar y no tratar este problema como «una cosa de niños», pues «no por eso no tiene menos importancia». «Todo lo contrario, esto te deja marca para toda la vida».