Andalucía
En Sevilla

Condenado a 4 años de cárcel y 8 de expulsión un inmigrante ilegal que mató a un indigente de una paliza

La Audiencia de Sevilla ha condenado a cuatro años de prisión a un hombre de nacionalidad nicaragüense acusado matar a un sintecho tras propinarle una «brutal paliza» junto a otros dos individuos, dejándole después abandonado a su suerte en la calle y sin ayuda durante 24 horas.

Los hechos se remontan a mayo del año pasado, en la avenida de Las Letanías de la barriada hispalense Polígono Sur, comúnmente conocida como las Tres Mil Viviendas. El varón condenado, Nelson Antonio C.O., sin antecedentes penales, se encuentra en situación irregular en España.

La sentencia, emitida el pasado 14 de julio por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) y recogida por Europa Press, es fruto de un acuerdo de conformidad entre las partes. El inmigrante ilegal ha sido condenado también a ocho años de expulsión del territorio nacional una vez cumpla la mitad de la pena de prisión.

Detalles del suceso

Según se precisa en la sentencia, sobre las 8:00 horas del 23 de mayo de 2021, el acusado, acompañado de Ángel H.C. y de Manuel G.V. -ambos en paradero desconocido-, se acercó a un varón de 44 años que se encontraba en el citado barrio sevillano. Todos ellos, «actuando por el único motivo de su condición de indigente, circunstancia sobradamente conocida por el acusado y sus acompañantes, le propinaron entre los tres una brutal paliza golpeándole repetidamente por todo el cuerpo, dejándole después en dicha calle».

El acusado, pese al estado en el que había quedado la víctima, «no dio aviso a los servicios médicos ni a otras personas», permaneciendo ésta en la calle «hasta la mañana del día siguiente», cuando fue trasladada al hospital, «sin que nadie le prestase ayuda alguna» durante esas 24 horas.

Como consecuencia de la agresión, el hombre sufrió graves lesiones, como un hematoma orbital izquierdo, fractura de nariz y especialmente una «rotura esplénica traumática», extremo este último que le provocó «un shock hipovolémico» que derivó en su fallecimiento ya el 26 de mayo, muerte «que se podría haber evitado en caso de que hubiese recibido asistencia médica inmediata tras la agresión».

Homicidio con agravante

Dado el caso, la Fiscalía achacaba al inculpado un presunto delito de lesiones en concurso con un supuesto delito de homicidio, con la agravante de haber actuado con la ayuda de terceras personas, reclamando inicialmente para él una pena de seis años de prisión, así como su expulsión de España durante diez años una vez cumplidas al menos dos terceras partes de la condena.

Fruto del acuerdo alcanzado, y admitiendo el inculpado los hechos, la sentencia le condena a cuatro años de prisión por un delito de lesiones en concurso con un delito de homicidio, con la agravante de haber actuado con la ayuda de terceras personas y la atenuante de confesión tardía.

Además, se le impone una indemnización de 43.195 euros en favor de la madre del fallecido y su expulsión de España durante ocho años una vez cumplida la mitad de la pena de cárcel.