Suena a película de piratas, pero la historia lo respalda: el barco hundido en Almería que se ha convertido en un santuario bajo el mar

Frente a la costa del Cabo de Gata descansa desde hace casi un siglo el pecio del vapor Arna, más conocido simplemente como «El Vapor» entre los buceadores. El barco fue construido en 1905 en unos astilleros de Newcastle (Reino Unido) y recibió originalmente el nombre de SS Hillhouse. Se trataba de un carguero de casi 100 metros de eslora que operaba en rutas comerciales europeas. En 1925 pasó a manos de un armador checoslovaco y fue renombrado como Arna. Tres años después, el 16 de febrero de 1928, su historia llegó a su fin frente a las costas de Almería.
Aquel día, el buque navegaba cargado de mineral de hierro desde Bona, hoy Annaba (Argelia), con destino a Middlesbrough en Inglaterra. Durante la travesía, chocó contra «La Laja», un bajo rocoso cercano al cabo, lo que abrió una brecha en el casco y provocó que el barco se hundiera a poca distancia de la costa. Los 33 tripulantes lograron alcanzar tierra sin sufrir víctimas. Actualmente, el Arna descansa en el fondo marino prácticamente en posición de navegación, sobre un lecho de cascajo y arena, con la proa a unos 41 metros de profundidad, la popa a 40 y la parte más alta alrededor de 28 metros. Con el paso del tiempo, éste viejo carguero se ha convertido en una leyenda del buceo en Almería.
Un tesoro en Cabo de Gata
@anastasia.viajera ¿Santorini? ¿Una isla griega escondida entre acantilados? No… esto es España. 💙 Y más exactamente: Agua Amarga, un rincón blanco y tranquilo en pleno Parque Natural de Cabo de Gata, en Almería. 🌿🌊 Con sus casitas blancas, puertas coloridas, calles floridas y aguas cristalinas, este pueblo parece salido de una postal griega… pero está aquí, en Andalucía, y puedes visitarlo este verano. ☀️✨ 📍 ¿Qué ver en Agua Amarga? — Su playa principal, tranquila y perfecta para familias — Callecitas decoradas con flores y arquitectura mediterránea — Rincón típico para ver el atardecer desde los acantilados — Buen ambiente para tapear, relajarse y desconectar sin prisas 🌊 Playas cercanas imperdibles: — Cala de Enmedio (¡acceso caminando entre montañas!) — Cala del Plomo — Playa de los Muertos (una de las más famosas de Cabo de Gata) — Playa de Las Negras y Cala San Pedro (más al norte) 🌿 ¿Qué más ver en el Parque Natural de Cabo de Gata? — Las Salinas y el faro de Cabo de Gata — Los pueblos blancos de Níjar y Rodalquilar — El mirador de la Amatista — Volcanes, senderos, calas escondidas y paisajes desérticos únicos en Europa 💡 Ideal para una escapada tranquila, diferente y con sabor mediterráneo, sin salir de España. ✨ Porque sí… parece Grecia, pero no lo es. Es el sur más salvaje de Andalucía. #AguaAmarga #CaboDeGata #PueblosDeEspaña #ViajesPorEspaña #AndalucíaSecreta #Verano2025 #AnastasiaViajera ♬ You Got the Love (Club Mix) – Rockin Moroccin
El pecio siempre está lleno de vida, tanto grande como pequeña, y cada inmersión varía según la estación y las condiciones del mar. La presencia frecuente de corrientes, sumada a su profundidad, convierte la inmersión en un reto de cierta complejidad. No solo se requiere buena forma física y el título de buceador avanzado, sino también experiencia en técnicas de buceo profundo y conocimiento de las normas de buceo responsable en el entorno del Cabo de Gata.
El pecio cuenta con numerosos recovecos, cuerdas y, en ocasiones, redes enganchadas, por lo que es fundamental extremar la precaución, respetar las reglas del buceo en pareja y llevar cuchillo. La boya es también esencial, ya que la corriente puede arrastrar muy lejos en caso de accidente.
A pesar de su profundidad, la inmersión es relativamente corta y permite observar pelágicos como dentones, bancos de barracudas, enormes meros, morenas, sargos, peces luna, hurta y águilas de mar, además de nudibranquios espectaculares de gran tamaño.
Durante siglos, muchos barcos que doblan el cabo rumbo a Almería o hacia el norte optan por ceñirse a la costa. Entre la laja y tierra hay calado suficiente, pero el margen de error es mínimo y el viento puede empujar la embarcación contra las rocas. Los registros históricos reflejan una secuencia constante: en 1613 naufraga la Patrona Real; en 1777, el pinque napolitano San Francisco de Paula; y en 1797, un barco español procedente de Alhucemas con el infante Muley Acelema, hermano del sultán de Marruecos.
A partir del siglo XIX, los accidentes se intensifican: en 1867 se pierde el Jane Alice; en 1872, el vapor Southampton; en 1896, el South Wales; en 1900, el francés Galatz; y en 1904, La Palisse, todos en la misma zona marítima.Ya en el siglo XX, el patrón continúa: en 1926 naufraga el vapor francés Namusco y en 1928 encalla el vapor checo Arna, cuyo pecio sigue siendo hoy uno de los más visitados por buceadores en los fondos de Cabo de Gata.
Aun así, la zona sigue considerándose compleja. Los pescadores locales conocen estos puntos y ajustan sus rutas para evitarlos, transmitiendo este conocimiento de generación en generación a lo largo del litoral de Almería.