Casi nadie lo conoce, pero un embalse extremeño esconde el único pórtico de curia del Imperio romano que se conserva en el mundo
Extremadura guarda algunos de los restos romanos mejor conservados de España. Muchos viajeros conocen el teatro de Mérida o el arco de Cáparra, pero hay un monumento en la provincia de Cáceres que pasa casi inadvertido y que es único en el mundo. Se encuentra junto a un embalse extremeño de la comarca de Campo Arañuelo, en un municipio muy poco visitado.
Y para encontrarlo no hacen falta excavaciones ni visitas guiadas. Está a pie de carretera, a la orilla del agua, y se puede ver sin coste alguno. El problema es que casi nadie sabe que existe ni lo que representa dentro de la historia de la arquitectura romana.
El único pórtico de curia del mundo, junto a un embalse extremeño
A pocos metros de la orilla del embalse de Valdecañas, en el municipio de Bohonal de Ibor (Cáceres), se alzan cuatro columnas de granito coronadas por un arco. Son los restos del templo romano de Augustóbriga, conocido popularmente como templo de Los Mármoles.
Declarado Bien de Interés Cultural en 1931, conserva el único pórtico de curia del mundo romano. No hay otro igual en ningún punto del planeta.
Un pórtico de curia es la entrada columnada a una curia, el edificio donde se reunía la asamblea de ciudadanos en las ciudades del Imperio. Esta tipología arquitectónica existió en decenas de ciudades romanas, pero ningún ejemplo ha sobrevivido completo salvo este.
Su supervivencia tiene un tinte paradójico. ¿Por qué? Porque el embalse que borró del mapa la ciudad romana también fue el motivo por el que alguien decidió rescatarlo piedra a piedra.
Los Mármoles, el templo de Cáceres que brillaba como mármol sin ser mármol
El templo que nos compete (Los Mármoles) no se llama así por los materiales con los que está construido. La estructura es de granito, como corresponde a una obra de la Lusitania romana. Sin embargo, en la antigüedad su superficie estaba recubierta de un estuco de acabado pulido que imitaba el mármol.
Las fuentes históricas apuntan que ese estuco se mezclaba con polvo de vidrio molido para intensificar el brillo, hasta el punto de que el templo podía divisarse resplandeciendo desde una milla de distancia.
La planta es tetrástila: cuatro columnas en la fachada principal, con dos más en los laterales, capiteles corintios y una cella al fondo. Pero lo que hace singular a este templo en el occidente romano es el arco que sustituye al tímpano en la parte superior.
Esa solución refleja influencias llegadas de Alejandría y del Levante sirio: un gusto oriental que se coló en un municipio de provincias en la Lusitania profunda. Algunos investigadores apuntan que el templo pudo estar dedicado a Diana, aunque el debate no está cerrado.
Augustóbriga: la ciudad romana que desapareció bajo el agua
El templo formaba parte del foro de Augustóbriga, una ciudad levantada en el siglo I d.C. sobre un asentamiento vettón anterior. Su posición era estratégica.
Y esto es porque controlaba el vado del Tajo en la ruta que unía Emerita Augusta (la actual Mérida) con Toletum (Toledo). Alcanzó el rango de municipio en época flavia y contaba con foro, termas, acueducto y al menos dos templos. En la Edad Media recibió el nombre de Talavera la Vieja.
En 1963, la construcción del embalse de Valdecañas lo inundó todo. Bajo el agua quedaron la muralla de granito (2,5 metros de altura), el foro completo (68 metros de este a oeste), las termas, el acueducto, las áreas funerarias y lo que algunos investigadores interpretan como un posible taller de vidrio. Los últimos vecinos de Talavera la Vieja fueron reubicados en Madrid y Leganés.
El templo de Los Mármoles fue desmontado antes de que llegara el agua. La empresa constructora, Hidroeléctrica de España, lo trasladó primero a la orilla del embalse, en Peraleda de la Mata.
Disputas con los propietarios de la finca donde se asentó obligaron a desmontarlo una segunda vez y reconstruirlo en la orilla contraria, en Bohonal de Ibor, junto a la carretera EX-118. Es decir, el único pórtico de curia del mundo se movió dos veces en el mismo año.
Cómo visitar el templo de Los Mármoles y qué más hay para ver cerca de este embalse extremeño
El templo está junto a la carretera EX-118, a la altura del kilómetro 100, al borde del embalse extremeño de Valdecañas. El acceso es libre y gratuito, sin horarios ni entradas. No hay centro de interpretación, la señalización es escasa y el aparcamiento es rudimentario.
La mejor época para visitar es la primavera o el otoño. El dolmen de Guadalperal (conocido como el Stonehenge español) está en la misma orilla del embalse y aparece al descubierto cuando el nivel del agua baja en verano.
Los dos juntos forman una visita arqueológica difícil de igualar en tan pocos kilómetros.