Aramís Fuster explota y se va de una entrevista en pleno directo: «¡Vete a la mierda!»
Aramís Fuster, sin luz ni agua y al límite: «Micciono y defeco en una bolsa de plástico»
Paz Padilla pide perdón de rodillas a Aramís Fuster: «Sé que hiciste lo que te ordenaron»

Hace una semana vimos cuál era la cruda situación en la que se encontraba la vidente Aramís Fuster. De ser uno de los personajes más reclamados de la televisión, con un alto caché, la autocalificada como «superdotada» y «máxima autoridad en ocultismo del mundo» se encuentra viviendo en una situación deplorable, sin agua, sin luz y con difícil acceso a los enseres más básicos. A través de una entrevista, contó la complicada situación en la que se encontraba y las preocupaciones por su estado comenzaron a dispararse. Ahora ha vuelto a pisar un plató de televisión y no ha tardado en explotar.
En la década de los 90, su nombre formaba parte de algunos de los grandes programas que componían la parrilla televisiva de muchas cadenas. Logró consolidarse como una de las videntes y figuras del ocultismo más populares de España gracias a sus intervenciones en diversos magacines y programas de la época, como su sección en Rincón Brujo o sus apariciones en Mañanas de Primera e incluso Crónicas Marcianas. Después de años de éxito, su situación se ha deteriorado hasta tal punto que ella misma afirma que vive en la pobreza.
Después de pasar 24 horas con un reportero del programa Fiesta, mostrando cómo era su día a día y la situación en la que vive, decidió acudir al plató con un resultado poco esperado. Mientras entraba con visibles problemas para andar y lo que parecía un bolso Speedy de Louis Vuitton, la vidente hacía su entrada visiblemente afectada por todos los problemas que suceden en su vida.
La máxima autoridad mundial del ocultismo comenzó explicándole a Marisa Martín Blázquez los motivos por los que la semana anterior le gritó a la colaboradora: «Yo tenía en ese momento un episodio de migraña horroroso porque desde hace meses estoy viviendo una situación horrorosa. Tú, señora Marisa, me viniste a preguntar por qué se estaba dando esta circunstancia. Yo oí un grito producto de la jaqueca o de la migraña o de lo que fuera».
A pesar de justificar el grito de la semana anterior, cuando clamó «¡A mí no me grites!», la tensión no tardó en volver a aparecer. Uno de los colaboradores de Fiesta le explicó que había realizado algunas llamadas para intentar descubrir cómo se podía ayudar a la máxima autoridad del ocultismo. De entrada, Frank Blanco, que se encuentra presentando el programa en su edición de verano, explicó que el colaborador tenía una información que contar.
Aramís respondió de inmediato: «Me queréis dejar de tocar… No quiero decir ninguna grosería». Sin embargo, el ambiente terminó de estallar cuando le confesaron que se habían puesto en contacto con algunos de sus familiares. La respuesta de la vidente fue tajante: «¿A ti quién te ha dado permiso? Yo no tengo familia».
Sobre esto, los colaboradores afirmaron que habían llegado a contactar con su hijo y que este había sido contundente con su respuesta: «No quiero saber nada de ella». Acto seguido, Aramís Fuster, con una evidente frustración, agarró su bolso con la intención de abandonar el plató, pero no sin antes dirigirse al colaborador con una frase que dejó claro su enfado: «Vete a la mierda, hombre».
Mientras intentaban detenerla, la vidente se giró y decretó: «La que no quiere saber nada soy yo». Pero su explosión no terminó ahí. No quedándose contenta con lo ocurrido, Aramís Fuster se sentó en una silla a la entrada del plató del programa de Telecinco, junto a la periodista Kiti Gordillo, y volvió a demostrar que, pese a la complicada situación que atraviesa, no está dispuesta a rendirse. «No ha nacido todavía el que pueda conmigo. Y si ha nacido, que desista… Porque a esta bruja no la mata nadie», afirmó. A esto añadió otra frase con la que volvió a dejar clara su posición: «Y esto, que seáis todos, que es mi casa».
Actualmente, Aramís Fuster se encuentra en una de las situaciones más complicadas de su vida. Lejos quedan aquellos años en los que se convirtió en uno de los rostros más reconocidos de la televisión española y en una presencia habitual en los grandes programas.