La prisión permanente espera a los padres de Laia por torturarla y matarla cuando tenía 2 años
La prisión permanente revisable espera a los padres de la pequeña Laia, torturada y asesinada en Zaragoza cuando sólo tenía dos años de edad. Al jurado popular no le ha temblado el pulso a la hora de declararles culpables de asesinar con alevosía a la niña tras considerar más que demostrado que la maltrataron y torturaron durante meses.
La pareja cumple todos los requisitos para que tras el veredicto de culpabilidad, el presidente del tribunal les condene a la máxima pena que contempla el ordenamiento jurídico español, a tenor del relato terrible de los hechos que se ha escuchado en la sala durante la semana de juicio.
La muerte de Laia se produjo la noche del 21 de marzo de 2021 antes de que los servicios de emergencias acudieran a la vivienda de los acusados donde convivían con otros dos hijos menores. Los médicos sólo pudieron certificar la muerte de la pequeña sin poder hacer nada para salvar su vida.
Poco tardaron los forenses en descubrir que la menor recibió dos días antes de morir un fuerte golpe que le reventó el duodeno desatando una peritonitis infecciosa que lentamente le provocó una agonía mortal. Se trata de una lesión extremadamente dolorosa que la menor soportó sin ningún tipo de ayuda médica, mientras que su madre y su padrastro simplemente le suministraban paracetamol.
El tribunal ha podido escuchar como en la autopsia practicada al cadáver de la niña, los forenses detectaron hasta 101 lesiones en un cuerpo de apenas 15 kilos. Un total de 73 de las heridas eran recientes, y 28 antiguas.
«La molieron a palos»
En el veredicto de culpabilidad de los padres de Laia se recoge la frase «La molieron a palos» dicha por los forenses para explicar que la menor tenía golpes en el cráneo, en la cara, en el tórax, el abdomen, y las extremidades, «todas ellas producidas en el domicilio familiar», concluyen.
Un día antes, un grupo de testigos, entre otros los policías que intervinieron en el caso y dos testigos presenciales, aseguraron que estaban convencidos de que Laia estaba muerta en el momento de avisar sus padres al servicio de emergencias del 112.
Durante el juicio los acusados se acusaron mutuamente de la culpabilidad de los hechos. Sin embargo, el jurado popular terminó por decidir que ambos son responsables de causar la trágica muerte de la menor y se pusieron de acuerdo para matar a la pequeña Laia.
Los padres le obligaron a tomar cocaína
Además los análisis practicados al cabello de la víctima han servido para demostrar que los padres de Laia -la madre y su padrastro-, hicieron que la niña consumiera cocaína, cannabis, antidepresivos e hipnóticos, durante al menos seis meses previos a su muerte.
El veredicto de culpabilidad del jurado ha permitido que las dos acusaciones particulares, la del padre biológico de Laia y la de la Generalitat de Cataluña que tiene la tutela de la hermana de la víctima, mantengan su petición de prisión permanente revisable para los dos culpables. Las defensas pidieron la pena mínima.
En unos días se conocerá la sentencia y por tanto si el presidente del tribunal accede a condenar a prisión permanente revisable a los padres de Laia.
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