¿Por qué a los niños no les gusta el pescado y la verdura?
Gran parte de los gustos y preferencias de los más pequeños vienen marcados por la herencia genética de sus progenitores, comenta una especialista en Nutrición Infantil
Los pescados blancos frescos de sabor suave, como la merluza, el lenguado, el gallo o la pescadilla suelen gustar mucho, al igual que las zanahorias y las patatas
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Cómo hacer que los niños coman pescado
La exposición temprana a los nuevos sabores (verduras y pescado) es una garantía para conseguir un cierto nivel de diversidad en la dieta de los más pequeños de la casa. Su primer año de vida resulta crucial para definir sus gustos y preferencias por los diferentes alimentos que van descubriendo. En este caso la labor de los padres se antoja muy importante, aunque no bastará solamente con ofrecerles una alimentación variada, si no que los padres deberán comulgar con el ejemplo, convirtiendo a las verduras y al pescado en elementos habituales en la dieta familiar.
Belén Alonso, técnico nutricionista de Nutribén, asegura que gran parte de los gustos y preferencias de los más pequeños vienen marcados por la herencia genética de sus progenitores, siendo una realidad que «la sensibilidad a los sabores tiene un componente genético indiscutible». Esta sensibilidad «va reduciéndose a medida que cumplimos años, debido a la pérdida de receptores, ya que la percepción gustativa y olfativa está muy desarrollada en los niños de corta edad».
Para contribuir en la misión de incorporar las verduras y el pescado en la dieta de los niños, Belén Alonso comparte cuáles son las verduras y pescados que suelen tener mejor aceptación:
Verduras: Zanahorias, tomates maduros, y patatas son una buena opción. Los peques suelen rechazar otro tipo de verduras «verdes» como las espinacas, las acelgas, coles de Bruselas o el pepino.
Pescados: Los pescados blancos frescos de sabor suave, como la merluza, el lenguado, el gallo o la pescadilla suelen gustar mucho. En contraposición de otros pescados como las sardinas o el bacalao.
Si percibes que al niño le supone un gran esfuerzo comer verduras y pescado, comienza ofreciéndole alternativas nutricionales saludables que contengan estos alimentos en su fórmula. Belén Alonso afirma que «en determinadas ocasiones puedes introducir un potitio en su alimentación, siendo esta una gran opción para las primeras veces que nos decidamos a introducir la merluza o el lenguado, por ejemplo, en la dieta de nuestros hijos».
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