Mercedes López, ex diputada de Ciudadanos que se quedó ciega por mirar a un eclipse: «No son conscientes del peligro»
Advierte acerca de los peligros que conlleva mirar el eclipse sin la protección adecuada
Los síntomas en los ojos que podrían indicar que te has quemado al ver el eclipse: "Corre a urgencias si tienes esta sensación"
Eclipse solar total en España, en directo | A qué hora empieza, cómo usar las gafas, mapa de la franja, dónde verlo y guía completa
La AEMET lo confirma: así será el tiempo en la Comunidad Valenciana para disfrutar del eclipse solar

Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
La ex diputada de Ciudadanos en el Parlamento andaluz y fisioterapeuta de profesión padece una ceguera del 90% debido a que, durante su juventud, miró fijamente al sol durante un eclipse, quedando prácticamente ciega en su totalidad. López avisa de los riesgos que tiene atreverse a no seguir las recomendaciones para proteger la vista, que pueden causar un daño «irreversible».
Sin embargo, a pesar de portar las gafas protectoras, el riesgo sigue presente si se decide a mirar el eclipse de manera frontal y directa. La retirada de varios modelos del mercado por no cumplir con los estándares de protección que se deben cumplir.
Cuidado con mirar el eclipse, incluso con las gafas
La ex diputada avisa de que «no se debe mirar el eclipse bajo ningún concepto, ni siquiera empleando gafas de protección, sobre todo si se trata de menores». Habla con conocimiento de causa, que le da «miedo ver a la gente que va a ver el eclipse con niños y todo; no son conscientes del peligro que supone», señala décadas después del suceso.
Su ceguera se debe a una travesura infantil, durante la observación de un eclipse cuando tenía ocho años, en el patio de su colegio en el municipio almeriense de Dalías. En aquel momento, se escondió junto a otros compañeros para competir a ver quién aguantaba más tiempo mirando el sol sin ser vistos por sus profesores.
Unos síntomas que llegaron con retraso
Durante los días posteriores, la diputada no notó ningún síntoma hasta años después, cuando tenía 14 años, en el instituto. Allí empezó a tener dificultades para distinguir los números de la pizarra. Tras visitar al oftalmólogo, quien le detectó quemaduras en la mácula. Al verse afectado este tejido nervioso, sus lesiones resultan inoperables.
La pérdida de visión ha sido progresiva desde su juventud y continúa acentuándose con el paso de los años. Padece hipersensibilidad a la luz. Los días muy nublados o extremadamente soleados le resultan «mortales», que le obligan a no poder quitarse las gafas de sol en ningún momento, incluso en interiores.