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SALUD MENTAL Y RELACIONES SOCIALES

Esto es lo que dice la psicología sobre las personas que son muy selectivas con sus círculos sociales

Los expertos analizan por qué preferir la calidad a la cantidad en las amistades es un signo de inteligencia emocional

Descubre los rasgos de personalidad comunes en quienes deciden limitar su vida social para priorizar su bienestar

No eres rara, eres más inteligente que la media y lo dicen los psicólogos: los rasgos que lo confirman

¿Eres de los que prefiere una cena tranquila con dos amigos de confianza antes que una fiesta llena de conocidos? Durante mucho tiempo, la sociedad ha etiquetado a las personas selectivas como «antisociales» o «extrañas». Sin embargo, la psicología moderna está cambiando el guion. Las investigaciones sugieren que ser extremadamente cuidadoso con quién compartimos nuestro tiempo no es una carencia, sino una característica propia de perfiles con una alta madurez emocional y una gran capacidad de autorreflexión.

El valor de la soledad elegida: no es timidez, es filtro

A diferencia de lo que se suele pensar, las personas selectivas no suelen tener miedo a socializar. Simplemente, han aprendido a gestionar su energía. La psicología apunta a que este comportamiento es habitual en personas con una autoestima sólida: no necesitan la validación constante de un grupo grande para sentirse integradas.

Prefieren la soledad elegida porque la utilizan como una herramienta de recarga. Mientras que otros se agotan si no están rodeados de gente, este perfil de personas encuentra en sus momentos de introspección la clave para mantener su equilibrio mental.

En cambio, también tiene el punto negativo de que suelen procesar lo que sienten internamente, sin hablarlo con nadie más, algo que a la larga puede ocasionar una «soledad no deseada».

Rasgos comunes: ¿Por qué son así?

Varios estudios coinciden en que quienes filtran mucho sus amistades comparten ciertos patrones:

En definitiva, la psicología actual defiende que ser selectivo es una estrategia de autoprotección y salud. En un mundo hiperconectado, saber decir «no» a ciertos círculos sociales es, en realidad, un síntoma de saber qué es lo que realmente te hace feliz.