Dr. Víctor Alfaro: «La IA es una herramienta al servicio del podólogo, nunca su sustituto»
"La inteligencia artificial permite que el tratamiento sea más preciso, humano y personalizado"
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La aplicación de la inteligencia artificial en el ámbito sanitario ya no es una promesa de futuro, sino una realidad que está transformando el día a día de muchas compañías. Como es el caso de la empresa española especializada en podología y biomecánica Podoactiva, donde la integración tecnológica se ha convertido en uno de los pilares estratégicos para mejorar la atención de sus pacientes y avanzar hacia un modelo más preciso, predictivo y personalizado.
En este sentido, OKSALUD ha entrevistado al Dr. Víctor Alfaro, director general de la compañía y podólogo deportivo, quien explica que la IA no sustituye la labor clínica, sino que la potencia. «En Podoactiva no entendemos la actividad clínica sin alma, pero tampoco sin ciencia. La tecnología es, para nosotros, un puente para escuchar mejor al paciente», señala.
PREGUNTA.- Podoactiva ha dado pasos importantes en la integración de inteligencia artificial en sus procesos. ¿En qué áreas concretas está teniendo ya un impacto real la IA en el diagnóstico y tratamiento de los pacientes?
RESPUESTA.- En Podoactiva no entendemos la actividad clínica sin alma, pero tampoco sin ciencia. La tecnología es, para nosotros, un puente para escuchar mejor al paciente. Hemos integrado la IA no para automatizar, sino para ayudarnos a entender qué necesita cada persona con una precisión que antes era imposible. Su impacto real brilla en tres áreas:
Análisis integral del movimiento (Cinemático y Cinético). Gracias a la IA, hoy integramos en un único «ecosistema de datos» tanto la exploración física y los test clínicos del podólogo, como la información de nuestros sistemas de captación en 4D y sensores inerciales avanzados.
Asistencia en la decisión clínica. La IA actúa aquí como un compañero de consulta que analiza miles de parámetros en tiempo real, ayudando a nuestro podólogo a proponer el tratamiento más preciso basado en perfiles similares.
Precisión diagnóstica. La IA nos ayuda a anticipar desviaciones biomecánicas. No solo vemos lo que ocurre hoy, sino que podemos detectar tendencias de forma predictiva. Al final, se trata de dar tranquilidad: saber qué nos espera y cómo podemos evitar problemas futuros antes de que el dolor aparezca.
P.- En el ámbito de la biomecánica y la podología, ¿cómo puede la inteligencia artificial ayudar a prevenir lesiones, especialmente en deportistas profesionales o personas con alta carga física?
R.- La IA nos permite cambiar las reglas del juego: pasamos de ser reactivos («cuando duele, curamos») a proactivos («identificamos el riesgo antes de que se convierta en lesión»). Gracias a nuestras plantillas inteligentes y sensores, monitorizamos cómo pisa y cómo se mueve el paciente constantemente. No estamos buscando errores, estamos acompañando su gesto deportivo para que sea lo más eficiente y saludable posible. Es una prevención hecha a medida, casi invisible, pero altamente eficaz.
P.- La compañía habla de una evolución hacia un modelo «tech-health». ¿Qué significa exactamente esta transformación?
R.- Significa que no distinguimos entre una herramienta técnica y un acto médico. Para nosotros, «tech-health» no es ponerse una medalla tecnológica; es garantizar que, cuando un paciente entra en nuestras consultas, reciba la mejor atención posible gracias a que hemos puesto toda la inteligencia detrás de cada decisión. La tecnología no es el fin; es la herramienta que nos permite que el tratamiento sea más preciso, humano y personalizado.
P.- Uno de los grandes debates sobre la IA en salud es hasta qué punto puede complementar —o incluso transformar— el criterio clínico. ¿Cómo se integra la inteligencia artificial con la experiencia de los profesionales sanitarios en vuestro modelo?
R.- Aquí quiero ser muy claro: la IA no tiene manos para tocar, ni mirada para empatizar, ni corazón para escuchar. La IA es una herramienta al servicio del podólogo, nunca su sustituto. Somos un equipo multidisciplinar: ingenieros, matemáticos y podólogos trabajando codo con codo. Nuestra IA es como un «copiloto» que pone sobre la mesa el conocimiento de toda nuestra trayectoria en un solo instante. La IA nos da la ciencia; nuestros expertos, el factor humano, que es absolutamente imprescindible en la salud.
P.- Además del diagnóstico y la prevención de lesiones, ¿qué papel puede jugar la IA en la formación de nuevos especialistas?
R.- Es una revolución en el aprendizaje. Tradicionalmente, la experiencia se ganaba a base de años de observación. Hoy, gracias a la IA, un especialista recién llegado puede acceder al conocimiento destilado de millones de casos previos. Esto no sustituye la vocación ni la práctica, pero acorta la curva de aprendizaje y eleva el estándar de calidad desde el primer día. Al final, esto se traduce en una mayor democratización de la salud: el paciente, esté donde esté, recibe un diagnóstico respaldado por el criterio de nuestra red profesional, asistido por toda la tecnología que hemos construido a lo largo de décadas.