Dr. Antonio Gosálvez: «La vaginosis bacteriana muchas veces se confunde con una higiene deficiente»
“Muchas veces se confunde con una higiene deficiente o con una infección de transmisión sexual”
“El antibiótico es necesario, especialmente opciones como el metronidazol intravaginal en forma de óvulos”
Fact checked
Este artículo de OkSalud ha sido verificado para garantizar la mayor precisión y veracidad posible: se incluyen, en su mayoría, estudios médicos, enlaces a medios acreditados en la temática y se menciona a instituciones académicas de investigación. Todo el contenido de OkSalud está revisado pero, si consideras que es dudoso, inexacto u obsoleto, puedes contactarnos para poder realizar las posibles modificaciones pertinentes.
Con una prevalencia que oscila entre el 23% y el 29% a nivel mundial, según datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS), la vaginosis bacteriana continúa siendo un reto clínico por su elevada tasa de recurrencia y por la dificultad de erradicarla completamente.
OKSALUD ha entrevistado al Dr. Antonio Gosálvez, especialista en Ginecología y Obstetricia en el Hospital Quironsalud Madrid, quien explica que esta infección no responde a un único agente, sino que es de carácter polimicrobiano, lo que complica su tratamiento y favorece los desequilibrios en el ecosistema vaginal.
Uno de los factores clave es el denominado biofilm polimicrobiano, una estructura que actúa como una auténtica ‘coraza biológica’, protegiendo a las bacterias frente a los tratamientos convencionales. Tal y como detalla el doctor, esta barrera impide eliminar completamente los patógenos, lo que explica por qué muchas mujeres sufren recaídas incluso después de seguir un tratamiento antibiótico.
PREGUNTA.- La vaginosis bacteriana afecta a casi 3 de cada 10 mujeres. ¿Por qué sigue siendo una infección tan frecuente y poco comprendida?RESPUESTA.- Es una cifra realmente significativa: casi un 29% de las mujeres en edad fértil la padecen. El problema es que, a diferencia de otras infecciones causadas por un solo agente externo, la vaginosis bacteriana es polimicrobiana. Con la coexistencia de múltiples especies, la eficacia de los fármacos disminuye notablemente, ya que no logran erradicar por completo ni las bacterias, ni las estructuras que estas construyen y, en consecuencia, se puede generar un desequilibrio complejo en el ecosistema vaginal.
Por ello, esta afección sigue siendo poco comprendida a día de hoy. Muchas veces se confunde con una higiene deficiente o con una infección de transmisión sexual, cuando en realidad es una alteración de la flora propia. Esa falta de conocimiento sobre sus bases fisiopatológicas hace que muchas mujeres no busquen el tratamiento adecuado de forma temprana.
P.- Se habla de una ‘coraza biológica’ o biofilm. ¿Qué es y por qué dificulta tanto el tratamiento?
R.- El biofilm polimicrobiano es una estructura de microorganismos adheridos a la superficie del epitelio vaginal, integrada en una matriz extracelular de polímeros autoproducida. Esta estructura actúa como una barrera física y química que blinda a las bacterias frente a condiciones ambientales hostiles e impide la erradicación completa de los patógenos, facilitando la persistencia de la infección a pesar del tratamiento convencional.
P.- Muchas mujeres sufren recaídas. ¿Por qué la vaginosis bacteriana tiende a reaparecer incluso después del tratamiento?
R.- La recurrencia es la consecuencia directa de la persistencia del biofilm. Cuando administramos un antibiótico, podemos eliminar las bacterias que están en la superficie y contribuir al alivio de los síntomas inmediatos. Sin embargo, si la ‘coraza’ biológica no se destruye por completo, las bacterias protegidas en su interior vuelven a proliferar en cuanto el tratamiento termina. Puede llegar a ser frustrante para la paciente y, por ello mismo, deviene un reto clínico que nos obliga a mirar más allá de la simple eliminación de los síntomas.
P.- ¿Es suficiente el antibiótico o es necesario combinarlo con otras estrategias, como los probióticos, para evitar recurrencias?
R.- El antibiótico es necesario, especialmente opciones como el metronidazol intravaginal (antibiótico y antiparasitario) en forma de óvulos por su acción directa, cómoda y rápida sobre los patógenos causantes de la infección. No obstante, para romper el ciclo de recurrencias, es fundamental restaurar la funcionalidad del ecosistema vaginal. Por ello, la colaboración con laboratorios especializados en salud femenina, como SEID Lab, es clave para el desarrollo de soluciones avanzadas con probióticos específicos que restauran el equilibrio microbiológico y fortalecen las defensas naturales de la vagina. Esto es indispensable no solo para curar el episodio clínico actual, sino para modificar el entorno para que el biofilm no tenga las condiciones necesarias para volver a estructurarse.
P.- ¿Qué señales o síntomas deberían alertar a una mujer de que puede estar ante una vaginosis bacteriana y no otra infección ?
R.- A diferencia de las candidiasis, no suele presentar un picor o irritación tan intenso, sino que es más una alteración notable del flujo y el olor. Ante cualquier cambio en su equilibrio íntimo, y teniendo en cuenta que a cada mujer le puede afectar de manera diferente, mi recomendación es siempre acudir a un especialista para un diagnóstico preciso.
Temas:
- Bacterias
- Fertilidad
- Mujeres