Marcel Granollers o cuando el éxito llega a los 40 años: «Ya no es mi segunda, es mi tercera juventud»
La pareja hispano-argentina suma 81 años, 40 de Granollers y 41 de Zeballos
Dos tenistas a los que el éxito les ha llegado con sus carreras bastante avanzadas
Raquetas al suelo y choque con el pecho de un brinco. Se repite la secuencia en la Philippe Chatrier. Mismo desenlace con idénticos protagonistas. Marcel Granollers y Horacio Zeballos, campeones perennes que llevan la contraria al tiempo y a la lógica. Están redefiniendo los tiempos en el deporte a sus 40 y 41 años, respectivamente. La revalidación de su corona en Roland Garros es la prueba de ello.
Vuelven a coronarse sobre la arcilla de París, donde el curso pasado enterraron su mal fario en las finales de Grand Slam. De entre sus manos se escaparon la del US Open en 2019 y las de Wimbledon en 2021 y 2023. En 2026, otro grande al bolsillo y ya son tres. US Open 2025 y Roland Garros 2025 y 2026. Se convierten, pues, en la quinta pareja de la historia capaz de revalidar el título en París. La pareja hispano-argentina acumula 222 victorias en 319 partidos juntos.
Granollers, a sus 40 años, tras toda una vida jugando en individuales y viviendo época de bonanzas (ganó un torneo ATP500, tres ATP250 y alcanzó el puesto 19 del ranking mundial) decidió abandonar el single y abrazar los dobles. El resultado habla todavía mejor. En sus vitrinas descansan 33 títulos. Diez de ellos de Masters 1.000 (dos en Madrid) unas ATP Finals, tres Grand Slam y el número uno del mundo logrado meses atrás.
La pareja hispano-argentina inició de casualidad, como el inicio de las cosas que triunfan. En 2019 unieron fuerzas para probarse en el Masters 1.000 de Montreal. Un acierto. Ganaron aquel torneo y alcanzaron la final del US Open un mes después. Las bases de lo que venía. Un viaje de siete años que comenzó con Granollers a sus 33 primaveras y Zeballos con 34 velas en la tarta. Edades a las que el deporte suele apagarse más que encenderse. Sus caminos han sido inversos.
«¿Segunda? Yo diría que estoy en mi tercera juventud. Cuando eres un niño, solo piensas en ir a jugar, no hay nada más en la cabeza. Cuando te haces profesional, el juego pasa a ser tu trabajo y hay más cosas implicadas. Yo, con 40, y Horacio, con 41, si no hay pasión, esto es muy complicado. Hemos pasado situaciones de todo tipo en nuestra carrera individual. Ahora, en dobles, estamos disfrutando de nuestra tercera juventud», reflexiona Granollers.