Los psicólogos coinciden: las personas que guardan las bolsas de plástico para reutilizarlas no son sólo ahorradores, sino que muestran apego emocional por los objetos
Este simple gesto cotidiano esconde más rasgos sobre ti de lo que crees
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¿Quién no guarda en su despensa una gran cantidad de bolsas de plástico para después volver a reutilizarlas? Una escena muy común que cientos y cientos de personas repiten. Sin embargo, hacer esto dice mucho más sobre nosotros de lo que creemos, y la psicología concluye que las personas que lo hacen desarrollan un apego mayor hacia los objetos.
Una acumulación que, mientras sea controlada, no generaría problema alguno. Asimismo, conviene guardar estas bolsas para evitar así el consumo elevado de plástico y favorecer el cuidado del planeta con esta sencilla herramienta de reciclaje que, además, nos hará ahorrar dinero cuando salgamos a hacer la compra.
Qué dice la psicología sobre guardar bolsas de plástico
A simple vista, puede parecer que esta solo se trate de una medida de ahorro común entre las personas. Sin embargo, según los psicólogos, esta acción es propia de personas que temen malgastar sus bienes personales y necesitan mantener un control sobre lo que poseen.
Pero el rasgo más sorprendente de estas personas es el indicio de apego emocional que presentan. Asimismo, otro de los rasgos más comunes entre estas personas es la dejadez y la falta de organización que tienen, ya que prefieren posponer esta organización o reciclaje.
Un apego que puede resultar negativo
A simple vista, no tiene nada de malo guardar estas bolsas de plástico en la despensa. Mientras la acumulación sea controlada, el hábito no supone ningún problema para la persona. Sin embargo, cuando este apego se traduce en una negativa a desprenderse de ellas por cariño, puede derivar en un síndrome de Diógenes.
Esto puede hacer que acumulemos cosas sin sentido, reduciendo en gran medida el espacio de nuestro domicilio, guardando objetos que luego no tienen importancia y que deben ser retirados. Con el fin de evitar que esto vaya a mayores, los expertos aconsejan seguir una serie de pautas básicas, con el fin de no ocupar espacio innecesario y generar gran ruido visual.
Una de estas recomendaciones es la de establecer un número máximo de bolsas guardadas, revisarlas regularmente en el lugar donde estén almacenadas y darles un nuevo uso siempre que sea posible. Otra gran medida es comprar un recipiente pequeño donde guardar este número y así evitar pasarse de la medida impuesta.
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