Ansiedad, estrés y taquicardia
La ansiedad y el estrés están muy relacionadas con la taquicardia. Es importante relajarse y controlar las tensiones del día a día. Toma nota de estos pasos y estos consejos.
¿Tu corazón late tan rápido que parece querer salirse del pecho? ¡Cuidado! Es un síntoma de taquicardia. El aumento de la frecuencia cardíaca puede tener muchas causas, y una de ellas es sin dudas el estrés. La ansiedad también puede alterar el ritmo cardíaco. De esta forma, ansiedad, estrés y taquicardia pueden formar un trío con muchos riesgos para la salud. Siéntate, respira y… ¡sigue leyendo!
Estrés y ansiedad
Aunque muchas veces se utilizan como sinónimos, no son lo mismo. Actualmente se habla de un estrés positivo, llamado “eutrés”, y uno negativo que se denomina “distrés”. Estrés y ansiedad tienen síntomas parecidos y ambos son reacciones ante situaciones que el cerebro percibe como una amenaza. Sin embargo el estrés es una respuesta adaptativa, y la ansiedad es una respuesta emocional. En situaciones normales los dos son pasajeros.
Cuando el estrés es crónico se convierte en distrés, y si la ansiedad no cesa, estamos frente a un trastorno del estado de ánimo. El distrés es una de las fuentes más habituales de ansiedad, y a su vez la ansiedad es una de las causas del estrés.
Estrés y taquicardia
¿Por qué el estrés acelera el ritmo cardíaco? Como decíamos, el estrés es una respuesta adaptativa. Cuando el cerebro entiende que está frente a un peligro, se desencadena una serie de reacciones físicas y químicas que preparan al organismo para la respuesta de “huida o lucha”.
Una de las consecuencias del estrés más importantes consiste en volcar toneladas de adrenalina al organismo. El objetivo es dotar de energía al organismo para enfrentar el peligro. Aumentan la presión arterial y la frecuencia cardíaca para enviar más sangre a las extremidades.
Una vez que pasa el momento estresante todo debería volver a la normalidad. Pero si el estrés es crónico, no logra desacelerar la frecuencia cardíaca y pueden producirse daños al músculo cardíaco, palpitaciones y riesgo de accidente cerebro vascular.
Prueba la respiración abdominal
En lo posible se debe evitar que este trío se reúna. Para ello, lo mejor es aprender a manejar el estrés y la ansiedad. Sin dudas, si la ansiedad comienza a alterar tu vida cotidiana, debes consultar con un especialista.
La mejor técnica para disminuir la frecuencia cardíaca alterada por estrés es la respiración abdominal. Permite relajar los músculos y oxigenar el cerebro, logrando una disminución del ritmo cardíaco en pocos minutos.
Sigue estos pasos:
- Cruza tus manos sobre el estómago.
- Inhala por la nariz inflando el estómago como si fuera un globo.
- Exhala por la boca hasta vaciar completamente de aire el estómago y los pulmones.
- A la siguiente respiración, retén el aire por unos segundos en el estómago. Y luego un poco más.
¿Has probado la respiración abdominal para controlar estrés y taquicardia? ¡Cuéntanos tu experiencia!
Temas:
- estrés
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