Opinión

El sanchismo agoniza y la derecha alcanza su cota más alta en democracia

Que España ha dictado sentencia contra el sanchismo es una obviedad. De las 6.670.772 personas que han ejercido su derecho al voto en los comicios de Extremadura, Aragón, Castilla y León y Andalucía, más de 3.600.000 han votado por las dos formaciones de derechas, PP -especialmente- y Vox, lo que representa un porcentaje de votos del 54,43%. En Extremadura, el PP alcanzó el 43,2% por el 16,9 de Vox. En Aragón, el PP logró el 34,36 % por el 17,88 % de Vox. En Castilla y León, los populares se fueron al 35,5% por los 18,9% de los de Abascal, y en las recientes elecciones andaluzas, el PP llegó al 41,60%, quedándose Vox en el 13,82%.

Echen las cuentas: es una mayoría aplastante. Y sobre una masa de votantes considerable, pues representa un 26,7% del total de electores que hubo en los últimos comicios generales de 2023. Pues bien, el PSOE ha obtenido el mejor —por decir algo— porcentaje de votos en Castilla y León, con el 30,74%; seguido de Extremadura, con el 25,72%;  Aragón, con el 24,29%, y Andalucía, con el 22,71%. Cifras que revelan el hundimiento sin paliativos del sanchismo. España, en consecuencia, ha girado abruptamente a la derecha, alcanzando cotas nunca vistas en la historia. Porque jamás en democracia la derecha superaba el umbral del 50% de los votos de una manera tan holgada.

¿Y Sánchez, qué? Ni está ni se le espera. Se puso de canto tras los fracasos de Extremadura, Aragón y Castilla y León y se ha puesto de canto ahora, cuando su partido ha perforado su suelo histórico en Andalucía, territorio de los últimos cuatro donde se han celebrado elecciones en el que el PSOE ha obtenido su peor resultado. Estas son las cuentas.

Los cuentos del sanchismo van, sin embargo, por los derroteros de la mentira, porque todo su argumento consiste en subrayar que quien ha salido derrotado es el PP por no lograr la mayoría absoluta. Es una burda manera de tapar su grosero fracaso. Porque Sánchez y el sanchismo están políticamente muertos.