AZUL Y ROSA | MI SEMANA EN OKDIARIO

Mochi

PEÑAFIEL (2)
  • Jaime Peñafiel
  • Periodista político y del corazón. Experto en noticias sobre la aristocracia y la familia real. Ex redactor jefe de la revista ¡Hola! y fundador del diario El Independendiente y La Revista. Escribo sobre la Casa Real.

Me impresionó días pasados cuando contemplé las imágenes de don Juan Carlos ayudado en su caminar por el inseparable Mochi y otro ayudante, concretamente el cabo primero Cabello. Ver su incapacidad, ver cómo necesita más ayuda a la hora de moverse, ver cómo pasan los años sobre él, lejos de su país, debo reconocer, repito, que me impresionó.

Sé que hay grandes detractores del monarca, sé que ha cometido muchos errores, pero también sé que tuvo muchos aciertos. Sé que tendré muchas críticas por parte de algunos lectores, sé que me pondrán a parir, pero, señores, ¿qué le voy a hacer? Como diría Eduardo Marquina, España y yo somos así. Y volviendo a Mochi, me estoy refiriendo a Vicente García-Mochales, conocido por ese apelativo, el hombre prudente que va siempre al lado del Rey emérito y que se ha convertido en su sombra, prestándole su brazo para que pueda caminar.

Coronel de la Guardia Civil, de 53 años de edad, quien, más que escolta, es su fiel escudero. Discreto, serio, sin querer tener protagonismo alguno, le acompaña en cada paso, ayudándole a darlos. Hablamos de manera literal, ya que el Rey se agarra de su brazo para andar, bajar y subir las escaleras, y fue él quien avisó de la fatídica caída que sufrió en Botsuana en aquel polémico safari de 2012 que tantas consecuencias acarrearían después. Sería Mochi quien ayudó a evacuar al soberano.

 

A su lado, don Juan Carlos se siente a salvo. Han llegado a tener tanta complicidad que podríamos decir que tienen un sentimiento de amistad más allá de la seguridad que pueda brindarles. Se encuentra próximo a ascender a coronel y pertenece a la seguridad de la Casa Real desde 2002. Una vida volcada en la persona del soberano, difícil de encontrar. El Rey emérito, que acudió a la Feria Internacional del Libro en Abu Dabi, prefirió visitar todos los stands en silla de ruedas que hacerlo apoyado de su brazo. Lógico, recorrer una feria del libro, hasta para quien no tiene problema alguno de movilidad, es muy pero que muy duro.

Chssssssss…

¡¡¡Qué amor!!! ¡Qué gran amor! Atravesó toda la sala durante la Asamblea General de la ONU, durante un momento del pleno, para saludar al «puto amo». Ay, ay, ay, ¿qué habría en aquellas maletas?

¿Por qué se sintió visiblemente incómodo si ha sido su gran defensor a lo largo de los años? Ni siquiera se levantó. Simplemente hizo un pequeño gesto.

Ya lo anunciaba la pasada semana: la llegada del muchacho al país iba a causar muchos quebraderos de cabeza a la familia. Y si se alía con su polémico tío, más todavía.

La cantante, refiriéndose desvergonzadamente al sexo en un programa de televisión: «Siempre llego tarde a los conciertos porque cuando practico sexo no quiero parar. Aprovecho incluso los cambios de ropa, reconociendo que en el último mes ha tenido relaciones sexuales como… cien veces». Pero qué coño le importa a la gente las veces que mantienes relaciones sexuales.

Normal: La relación se rompió definitivamente cuando comunicó a su familia, la intención de dejar de formar parte de la realeza. «Lo más triste de todo fue la
brecha que se creó entre mi hermana y yo».

Qué hacía un importante regidor municipal manchego pelando la pava con una bellísima mujer que no era su guapa esposa mientras comían en el restaurante madrileño muy de moda Amazónico. ¿Estaría celebrando alguna buena nueva después del comité en Génova 13?

Me gustaría saber por qué el «ser socialista es tener poco y dar mucho» ha rechazado a los joyeros Yanes para hacer una segunda valoración de «las joyitas de la abuela».

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