El festín azteca: cinco mexicanos en Madrid por menos de 20 euros

Madrid ha experimentado una explosión de alta cocina mexicana en los últimos años, con locales de manteles largos y cuentas que quitan el hipo. Sin embargo, el alma de la comida chilanga reside en la calle, en el plato de barro y en el picante que se comparte entre amigos sin mirar el extracto bancario. Encontrar mexicanos por menos de 20 euros no solo es posible, sino que es la mejor forma de viajar al corazón de México sin salir del código postal 280.
Desde los barrios más castizos como Chamberí hasta la multiculturalidad de Lavapiés, la capital ofrece paradas obligatorias para los amantes del maíz. No hace falta renunciar a la calidad para disfrutar de unas buenas gringas o un aguachile bien ejecutado. Aquí seleccionamos cinco propuestas donde el sabor manda y la cartera descansa.
1. Takos Al Pastor: el fenómeno de la calle de la Abada
Es imposible hablar de comer barato en Madrid y no mencionar este local pegado a la Gran Vía. La cola que serpentea por la calle es ya parte del paisaje urbano. ¿El secreto? Tacos a un euro y poco que mantienen una dignidad culinaria asombrosa. El taco al pastor, con su piña y su carne bien adobada, es el rey absoluto.
Si vas con 20 euros, aquí eres el rey del mambo. Puedes inflarte a tacos, pedir una quesadilla de flor de calabaza y regarlo todo con una michelada o una de sus jarras de margarita, y aun así te sobrará cambio para el café. Es un sitio de rotación rápida, ruidoso y vibrante, exactamente como una taquería de la Ciudad de México.
2. La Mordida: un clásico que no falla
Con varios locales repartidos por la ciudad, como el de la calle Belén o el de Princesa, La Mordida se ha convertido en una institución. Aunque algunos de sus platos principales pueden subir el ticket, su menú del día y sus raciones compartidas permiten cenar de forma espectacular por unos 18 euros por cabeza.
Sus nachos son famosos por su generosidad y el guacamole tiene ese punto justo de frescura que se agradece. Es el lugar perfecto para una cena de grupo donde se busca un ambiente colorista, música de fondo y una carta que no depara sorpresas desagradables al pedir la cuenta. Además, la decoración es una explosión de artesanía que te mete en situación desde que cruzas la puerta.
3. Taquería Mi Ciudad: sabor casero en el centro
Ubicada estratégicamente cerca de la Puerta del Sol y de la Plaza Mayor, esta pequeña taquería es el refugio de los mexicanos que viven en Madrid. Aquí no hay pretensiones: hay taburetes, una barra pequeña y una carta de tacos que repasa lo mejor de la geografía mexicana.
Desde el mole poblano hasta las carnitas o el tinga de pollo, cada bocado sabe a hogar. La relación calidad-precio es imbatible, permitiendo degustar una variedad enorme de guisos por un ticket medio que rara vez supera los 15 euros, incluso incluyendo una cerveza modelo o una de sus aguas de sabores naturales como la de Jamaica o la de horchata.
4. Tacos Chapultepec: el rincón de Chamberí
Para los que huyen del bullicio del centro, en el barrio de Chamberí se encuentra este local que apuesta por la sencillez y el sabor. Tacos Chapultepec destaca por su limpieza en los sabores y un servicio que te hace sentir como en casa. Sus promociones de «cubo de botellines y tacos» son legendarias entre los estudiantes de la zona.
Es el sitio ideal para probar el taco de suadero o el de lengua, cortes que no siempre se encuentran en locales más comerciales. Con un presupuesto de 20 euros, puedes pedir un entrante a compartir y una buena ronda de tacos individuales, saliendo del local con la sensación de haber descubierto un tesoro escondido.
5. Mawey Taco Bar (opción Street Food)
Aunque Mawey tiene locales de corte más formal, su concepto de street food permite disfrutar de una de las mejores tortillas de la capital a precios contenidos. Aquí la técnica es algo más refinada, fusionando ingredientes españoles con la base mexicana, como su famoso taco de oreja de corral o el de bacalao.
Si se eligen con inteligencia los platos y se opta por compartir, es posible disfrutar de una experiencia «gourmet» sin romper la barrera de los 20 euros. Es la opción perfecta para quienes buscan un punto más de innovación en la cocina pero mantienen un presupuesto ajustado. La clave aquí es el equilibrio entre la maestría de sus chefs y la informalidad del servicio.
También te dejamos otro plan alternativo por aquí.