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Sorpresón monumental entre los zoólogos: los colibríes polinizan mejor que las abejas y permitieron la evolución de miles de flores tropicales

Un colibrí polinizando una flor. Foto: Freepik - @wirestock
Un colibrí polinizando una flor. Foto: Freepik - @wirestock
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

Un estudio publicado en New Phytologist en 2026 contradice una hipótesis con 50 años de historia sobre la polinización en los trópicos. Un grupo de investigadores de la Universidad de California en Santa Cruz estudió por qué los colibríes han reemplazado a las abejas como polinizadores en los bosques montanos de Costa Rica.

La conclusión de los científicos desmiente que las abejas escaseen en las alturas. La causa real es que los colibríes transfieren un 47% más de polen por día. La Fundación Nacional de Ciencias de Estados Unidos (NSF, por sus siglas en inglés National Science Foundation) financió el estudio, que los autores publicaron con acceso abierto bajo licencia Creative Commons.

El experimento que revirtió 50 años de hipótesis sobre la polinización en los bosques de montaña

Desde 1972, la explicación dominante para la aparición de colibríes como polinizadores en los bosques de montaña señalaba que las abejas no vuelan bien en las alturas frías y nubladas de los trópicos. Sin abejas suficientes, las plantas habrían seleccionado la visita de los colibríes, más comunes en el clima montano.

Esa hipótesis llevaba 50 años sin comprobación experimental directa. Por ello, el equipo de Pedro Juárez y Kathleen M. Kay (Universidad de California en Santa Cruz) trabajó con dos especies hermanas del género Costus en Costa Rica.

La planta Costus kuntzei vive en la selva baja y recibe visitas de abejas euglósidas. La planta Costus wilsonii habita los bosques nubosos montanos y atrae al colibrí ermitaño verde (Phaethornis guy).

Para comprobar si las abejas escasean con la altitud, el equipo trasladó plantas de ambas especies a tres altitudes (70 m, 1.300 m y 1.600 m sobre el nivel del mar) y registró las visitas de cada polinizador. Los resultados refutaron la hipótesis de Cruden.

La frecuencia de visitas de las abejas no bajó con la altitud. La planta Costus kuntzei recibió más visitas de abejas a media montaña (10 por día) que en la selva baja (3,45 por día), una tendencia contraria a la predicha por la hipótesis. Las visitas de colibríes a la planta C. wilsonii sí aumentaron con la altura del sitio.

¿Por qué los colibríes transfieren más polen que las abejas?

En las poblaciones naturales, C. kuntzei recibió una media de 6,80 visitas de abejas por día y C. wilsonii recibió 1,98 visitas de colibríes. Pese a la diferencia de frecuencia, cada visita de colibrí depositó una media de 134 granos de polen en el estigma, frente a los 75,2 de cada visita de abeja.

Los colibríes lograron una efectividad total de 389 granos de polen por día, frente a los 265 que registraron las abejas. Una sola visita de colibrí a C. wilsonii deposita suficiente polen para fecundar todos los óvulos de la flor varias veces, dado que la especie presenta una media de 30,5 óvulos por ovario.

La razón mecánica es que las abejas euglósidas consumen gran parte del polen durante el aseo sistemático de su cuerpo entre visita y visita. Los colibríes no se acicalan el plumaje del mismo modo. El polen adherido a su pico y cabeza viaja de flor en flor sin la pérdida que supone el grooming, es decir, el aseo sistemático que hacen las abejas sobre su propio cuerpo entre flor y flor.

La evolución de la polinización

El género Costus ha evolucionado desde la polinización por abejas hacia la polinización por colibríes al menos diez veces de forma independiente en distintas líneas del clado. Hasta ahora, la explicación estándar para esas transiciones señalaba la escasez de abejas en las alturas como causa principal. Este estudio demuestra que esa explicación es insuficiente.

La eficiencia de los colibríes como polinizadores crea una ventaja selectiva que opera independientemente de la altitud del hábitat. Según los autores, cualquier población de plantas tropicales puede estar predispuesta a un cambio de polinizador con un pequeño aumento en la frecuencia de visitas de colibríes, sin que las abejas desaparezcan del lugar.

El hallazgo tiene implicaciones para toda la región neotropical, donde los colibríes constituyen uno de los grupos de polinizadores más diversos y donde las flores tropicales adaptadas a ellos figuran entre las más variadas de los bosques húmedos.

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