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Los biólogos no salen de su asombro: descubren cómo los mosquitos usan el olfato para detectar los repelentes naturales

  • Sofía Narváez
  • Periodista multimedia graduada en la Universidad Francisco de Vitoria, con un Máster en Multiplataforma por la Universidad Loyola. Editora en Lisa News con experiencia en CNN y ABC.

Un equipo de investigadores ha identificado el mecanismo que permite a los mosquitos detectar repelentes naturales a través del olfato. El estudio, publicado en Nature Communications, se centra en especies como Aedes aegypti y Aedes albopictus, responsables de transmitir enfermedades como el dengue o el zika.

Los científicos han localizado un receptor específico que explica por qué ciertos compuestos vegetales consiguen alejarlos. El hallazgo aclara cómo reaccionan estos insectos ante sustancias naturales y permite entender mejor su comportamiento.

Así es como los mosquitos usan el olfato para detectar los repelentes naturales

Los investigadores identificaron un receptor olfativo llamado OR49, situado en una neurona del palpo maxilar, un apéndice cercano a la boca del mosquito. Este receptor reacciona ante el borneol, una sustancia presente en plantas aromáticas. Cuando el insecto detecta este compuesto, activa una señal en su sistema nervioso y se aleja.

El equipo comprobó el funcionamiento del mecanismo con ensayos controlados. Al eliminar el gen que produce el receptor OR49 en ejemplares de Aedes aegypti, los mosquitos dejaron de responder al borneol. Sin ese sensor, los insectos ya no evitaban las zonas tratadas, lo que confirma que este canal olfativo resulta clave.

El estudio también introduce un matiz importante. No todas las especies responden igual. En el caso de Anopheles gambiae, los investigadores detectaron un receptor distinto, denominado OR28, que no reconoce el borneol. Esta diferencia explica por qué algunos repelentes naturales tienen efectos limitados según el tipo de mosquito.

Qué órganos de los mosquitos se implican al detectar repelentes naturales

Los mosquitos no tienen una única estructura para oler. Utilizan varios órganos que trabajan de forma coordinada. Las antenas actúan a distancia y detectan señales como el dióxido de carbono o compuestos volátiles presentes en el aire.

El palpo maxilar, donde se encuentra el receptor OR49, interviene en la detección de sustancias más concretas. Este órgano permite al mosquito identificar compuestos específicos como el borneol y decidir si acercarse o alejarse.

La probóscide, el aparato bucal con el que pican, también contiene sensores químicos. Estos actúan en el último momento, cuando el insecto ya está en contacto con la piel. Si detecta una sustancia desagradable o irritante, puede interrumpir la picadura. Este sistema escalonado permite al mosquito filtrar información en varios niveles y reaccionar con rapidez ante posibles amenazas.

En qué plantas se encuentran los repelentes naturales eficaces contra los mosquitos

El borneol destaca como uno de los compuestos naturales más eficaces en este mecanismo, ya que activa directamente el receptor OR49. Está presente en plantas como el romero o el alcanfor, aunque su efecto puede ser limitado en el tiempo porque se evapora con rapidez.

Otros compuestos vegetales, como el geraniol o la citronela, también generan rechazo en los mosquitos, pero actúan de forma menos específica. Su eficacia depende de la concentración y de la especie de mosquito.

Entre las opciones más consistentes, el aceite de eucalipto limón, conocido como PMD, ofrece una protección más prolongada. Su composición permite que permanezca más tiempo en el ambiente y actúe sobre el sistema olfativo del insecto durante varias horas.

La clave está en cómo interactúan estos compuestos con los receptores del mosquito. Cuanto más precisa sea esa interacción, mayor será la capacidad del repelente para evitar la picadura.