El ave que desapareció de los bosques españoles en el siglo XX: un proyecto europeo quiere reintroducirla en los Pirineos
El nacimiento de un ave en peligro de extinción siempre es una buena noticia, pero el lanzamiento de un proyecto europeo para recuperar a una especie típica del Pirineo es aún mejor. Y eso es lo que está pasando con el grévol.
El grévol siempre ha estado vinculado a los bosques maduros, densos y con sotobosque, pero este pequeño ave acabó desapareciendo del medio natural español durante el siglo XX.
De hecho el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO) todavía la da por extinta a nivel regional como reproductora. Sin embargo, un proyecto entre España, Francia y Andorra quiere devolverla al Valle de Arán.
Cómo quieren devolver al grévol a los Pirineos: el ave que desapareció de España
El primer paso para la reintroducción del grévol ha arrancado con la suelta de dos ejemplares en un bosque del Valle de Arán, una operación que es el comienzo de una campaña más amplia.
Los animales llegaron desde el parque natural del Vercors, en el sur de Francia, después de un traslado de más de seis horas. Antes de moverlos, los equipos técnicos habían trabajado, para comprobar que la extracción de aves en esa población donante era viable y no comprometía su estabilidad.
Ahí está una de las diferencias entre una liberación simbólica y un proyecto serio. No se trata sólo de soltar aves, sino de hacerlo en un lugar adecuado, con respaldo técnico y con la idea de sostener la operación durante varias semanas.
De hecho, la previsión era continuar las capturas y liberar más animales antes de la llegada del invierno. Si ese calendario se cumple, el retorno del grévol dejará de ser una imagen puntual para convertirse en un intento real de reconstruir una población en los Pirineos.
Por qué el grévol desapareció de los bosques españoles
La falta de ejemplares no era el único problema. También está el problema del tipo de bosque que necesita. El grévol es un ave estrictamente forestal y bastante exigente con el paisaje que habita.
Es decir, prefiere bosques maduros, altos y densos, pero con una condición decisiva: que el sotobosque se mantenga vivo y bien estructurado.
Y es que justamente es ese estrato bajo lo que le aporta refugio, alimento y protección frente a depredadores. Sin esa cobertura, el bosque puede seguir en pie y, aun así, dejar de servirle.
Por eso su desaparición no se explica con una sola causa. El deterioro arrancó con la presión demográfica en los Pirineos durante las últimas décadas del siglo XIX y comienzos del XX, pero el golpe más profundo llegó con la transformación del monte.
Los bosques de rebrote, mixtos y con varios estratos fueron dejando paso a masas altas, limpias de sotobosque y muchas veces monoespecíficas, donde se favorecían las coníferas. Ese cambio le quitó al grévol la comida y el refugio.
Este ave desapareció de los bosques españoles, pero puede cambiar los Pirineos
Lo más importante de la reintroducción del grévol es que supondría la vuelta a casa de un ave que durante años marcó el paisaje de los Pirineos pero que, por desgracia, había desaparecido de los bosques españoles.
De hecho, se han localizado 14 ejemplares cazados entre finales del siglo XIX y comienzos del XX. Es decir, no hablamos de una sombra remota ni de una hipótesis extravagante, sino de un ave con una huella reciente en España.
Además, las últimas referencias suyas están en los Pirineos, tanto en el sector occidental, el oriental y en el núcleo central. Es decir, no se necesita inventar un paisaje nuevo para el grévol, sino restaurar uno que dábamos por perdido.