Nico Williams rompe su silencio tras lesionarse y señala a Uruguay: «Es uno de los peores días de mi vida»
El internacional español recuerda el sufrimiento que le provocó la pubalgia y asegura que este sábado es "uno de los peores días de su vida"
Nico también señala la dura entrada sufrida ante Uruguay y promete luchar para volver cuanto antes con la selección española en este Mundial
Nico Williams sufre una lesión muscular y Yeremy Pino evita la fractura

Nico Williams rompió su silencio minutos después de conocerse el alcance de la lesión muscular que sufrió frente a Uruguay. El extremo de la selección española publicó una emotiva carta en sus redes sociales en la que abrió su corazón, recordó el largo calvario que ha vivido durante el último año y medio y dejó claro que no piensa rendirse. El internacional del Athletic calificó este sábado como «uno de los peores días de su vida», aunque también lanzó un mensaje de esperanza convencido de que volverá a jugar en este Mundial.
El futbolista venía recuperando sensaciones después de superar un auténtico infierno. Una pubalgia le obligó a convivir durante meses con un dolor constante que condicionó tanto su carrera como su vida cotidiana. Cuando parecía haber dejado atrás ese sufrimiento, una lesión en el isquiotibial volvió a frenarle. Y ahora, cuando ya había empezado a recuperar minutos con la selección española, un fuerte traumatismo sufrido ante Uruguay le ha provocado una nueva lesión muscular en el aductor derecho.
En el mensaje publicado en sus redes sociales, Nico no escondió el enorme golpe anímico que ha supuesto volver a caer lesionado. «Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra», escribió el internacional español.
El extremo explicó con crudeza el sufrimiento que ha tenido que soportar durante los últimos meses. «Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día», confesó.
Nico también quiso recordar que su mayor objetivo nunca fue únicamente volver a jugar, sino recuperar la felicidad. «Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel».
Un mensaje contra la entrada de Uruguay
El futbolista también se refirió a la acción que terminó provocándole la lesión. Sin citar directamente a Nicolás de la Cruz, dejó claro que considera que la entrada era completamente evitable.
«Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria», afirmó.
Las palabras de Nico llegan apenas unas horas después de que la Federación confirmara que sufre una lesión muscular de grado moderado en el aductor derecho. El extremo queda pendiente de evolución y será el cuerpo médico quien determine si puede estar disponible para los dieciseisavos de final frente a Austria.
Pese al duro golpe, el internacional español dejó claro que no piensa bajar los brazos. «Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías».
La carta concluye con un mensaje que refleja perfectamente el carácter con el que afronta este nuevo obstáculo. «Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo. La historia no ha acabado. Nos vemos lo antes posible en este Mundial».
Ese es ahora el gran objetivo de Nico Williams. Recuperarse a tiempo para volver a ayudar a una selección española que entra en las eliminatorias con la ilusión intacta y con la esperanza de recuperar cuanto antes a uno de sus futbolistas más desequilibrantes.
La carta de Nico
Hoy es uno de los peores días de mi vida. Vuelvo a lesionarme después de un año muy complicado, en el que la pubalgia me ganó muchas batallas, pero no la guerra. Conseguí superarla con trabajo, sacrificio y, sobre todo, responsabilidad.
Fue un año y medio de sufrimiento, tristeza, incertidumbre y ansiedad. No sabía cuándo volvería a jugar sin dolor ni cuándo recuperaría una vida normal. Llegué a convivir con el dolor en cosas tan simples como ir al baño, subir y bajar del coche o simplemente disfrutar del día a día.
Volver a ser feliz jugando al fútbol era mi mayor prioridad, junto a recuperar la sonrisa. Porque sin una sonrisa, sin disfrutar y sin ser feliz, no puedo rendir al máximo nivel.
Lo superé. Después apareció una lesión en el isquio, que volvió a ponerme a prueba. Una vez más dejé de sonreír, pero tampoco iba a detenerme.
Ayer me provocaron una nueva lesión tras una acción en la que un compañero de profesión actuó llevado por la frustración, el descontento y la tristeza por la situación que atravesaba. Fue una jugada que, en mi opinión, se podía haber evitado porque era completamente innecesaria.
Pero esto tampoco me va a detener. Sé que Dios tiene un plan para mí y seguiré luchando hasta el último instante para volver a hacer lo que más amo: jugar al fútbol, ser feliz y dar muchas alegrías.
Gracias de corazón a todos por vuestros mensajes de apoyo.
La historia no ha acabado nos vemos en los antes posible en este mundial.