Mientras los españoles miran la factura de la luz, en Europa están poniendo botellas de plástico en el techo para ahorrar energía
La tecnica que te permite poder iluminar estancias oscuras con solo una botella de agua
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Ahorrar en la factura de la luz no siempre pasa por cambiar de compañía eléctrica, vigilar a qué hora ponemos la lavadora o sustituir todas las bombillas de casa. En algunos lugares se ha recurrido a una solución mucho más sencilla para evitar encender la luz durante el día y consiste en algo tan básico como colocar una botella de plástico llena de agua atravesando el techo.
Puede sonar algo extraño, pero tiene una explicación ya que la botella aprovecha los rayos del sol para llevar claridad hasta habitaciones que de otro modo permanecerían oscuras. Es un remedio que no genera electricidad ni la almacena y tampoco vamos a conseguir que funcionen nuestros electrodomésticos gracias a ella. Lo que permite es prescindir de iluminación eléctrica durante determinadas horas del día y, por tanto, reducir ese consumo. La idea se conoce como lámpara de Moser y terminó convirtiéndose en la base de un proyecto que ha llevado este sistema a diferentes países.
Botellas de plástico en el techo para ahorrar energía
Para fabricar la versión básica de una lámpara de Moser se necesita una botella PET transparente, agua y material para sellarla correctamente. La botella se introduce en una abertura realizada en la cubierta dejando una parte en el exterior y otra hacia el interior. Cuando los rayos solares atraviesan la botella y el agua, la luz se refracta y se dispersa en diferentes direcciones. Es decir, que en lugar de quedarse concentrada únicamente en el pequeño hueco del techo, consigue repartirse por la habitación. ¿Significa esto que estamos generando electricidad? No. Y esa diferencia es importante ya que la botella simplemente aprovecha una fuente de luz que ya tenemos fuera para llevarla al interior.
El truco es efectivo, pero es más que evidente que colocar una botella de estas características no va a hacer que desaparezca la factura de la luz. Aunque sí que se podría ahorrar un poco en el consumo de electricidad, tan sólo se podría lograr durante aquellas horas en las que podemos evitar utilizar iluminación artificial. Y si una estancia necesita normalmente una bombilla encendida durante buena parte del día y conseguimos iluminarla aprovechando el sol, durante ese tiempo no estaremos consumiendo electricidad para obtener luz. Pero la botella depende completamente de las condiciones exteriores. En un día soleado proporcionará más claridad que cuando el cielo esté cubierto y, cuando llegue la noche, la versión original dejará de funcionar. Por eso debemos verla como una forma de aprovechar mejor la iluminación natural y no como una alternativa completa a la electricidad.
La idea nació en Brasil y acabó llegando a otros países
El origen de esta peculiar lámpara está en Brasil. Su creador fue Alfredo Moser, un mecánico que buscó una forma sencilla de introducir luz natural en interiores. Pero la idea dio un salto mucho mayor años después. En 2011, MyShelter Foundation puso en marcha en Filipinas el proyecto Liter of Light, que utilizó este principio para llevar iluminación a comunidades con infraestructuras limitadas. Y aquí encontramos una de las razones por las que la botella resultó especialmente interesante. Para la versión más sencilla no hacen falta materiales caros ni una instalación eléctrica. Una botella reutilizada, agua y los materiales necesarios para fijarla y sellarla permiten aprovechar la luz solar. De este modo, una idea que había nacido con una botella acabó formando parte de un proyecto mucho más amplio.
Después llegaron los paneles solares y las luces LED
La principal desventaja del invento original es bastante evidente: cuando desaparece el sol, desaparece también la iluminación. Por eso con el tiempo se desarrollaron versiones más completas. En algunos sistemas se incorporaron pequeños paneles solares, baterías y bombillas LED. Aquí ya estamos hablando de algo diferente. Mientras que la botella original únicamente refracta y distribuye la luz solar, estas versiones pueden captar energía mediante un panel, almacenarla en una batería y utilizarla posteriormente para alimentar una luz LED cuando se hace de noche. Esto permitió ampliar una idea que inicialmente estaba pensada únicamente para proporcionar claridad durante el día.
No tendría el mismo sentido en todas las viviendas
Ahora bien, que una botella pueda ayudarnos a ahorrar electricidad no significa que sea buena idea empezar a perforar el techo de cualquier casa. Este tipo de solución ha tenido especial interés en viviendas y comunidades donde existe poca iluminación natural o donde el acceso a la electricidad es limitado. En una casa con grandes ventanas y suficiente luz durante el día, evidentemente el beneficio será mucho menor. Además, hacer una abertura en una cubierta requiere que la botella quede correctamente instalada y sellada. De lo contrario, el ahorro conseguido evitando encender una bombilla podría acabar convertido en un problema bastante más caro si aparecen filtraciones o humedad. Así que detrás de esta curiosa botella tan sólo hay una manera muy sencilla de aprovechar algo que normalmente dejamos fuera de casa: la luz del sol. Y precisamente ahí está el ahorro.
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