Medjugorje

Profanación en Medjugorje: queman el santuario y vandalizan las estatuas de la Virgen

En el pedestal de la estatua de la Virgen María se pintaron las inscripciones en inglés 'Devil in a skirt' y 'Evil'

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Rodrigo Villar

Un individuo ha sido detenido este martes en Bosnia y Herzegovina como principal sospechoso de haber profanado el santuario mariano de Medjugorje, uno de los enclaves marianos más visitados del mundo, después de que la pasada madrugada del lunes al martes se registrara un incendio provocado en el altar de la iglesia de Santiago Apóstol y varios ataques con pintura contra las estatuas marianas más veneradas del lugar. Las autoridades bosnias confirmaron el arresto en las horas posteriores a los hechos, que se produjeron en torno a las cuatro de la madrugada y que han sido calificados por la comunidad católica local como un golpe directo a la fe de los peregrinos.

El altar exterior de la parroquia de Santiago Apóstol, remozado recientemente, resultó dañado tras el fuego que calcinó parte de la lona que lo cubría. La agresión no se limitó a ese punto: la estatua de la Virgen situada en la Cruz Azul y la que preside la conocida Colina de las Apariciones también fueron embadurnadas con pintura negra, en un ataque que las imágenes difundidas por medios locales y agencias internacionales muestran con crudeza. El rostro y las manos de la imagen central de Nuestra Señora aparecen completamente ennegrecidos, mientras que en el pedestal de la estatua se pintaron las inscripciones en inglés Devil in a skirt y Evil, expresiones que aluden directamente al diablo y al mal.

Más allá del daño material, lo ocurrido en Medjugorje tiene un componente que las autoridades y la propia parroquia consideran especialmente grave: el ataque parece dirigido también contra los llamados «videntes», los testigos que desde 1981 aseguran recibir apariciones y mensajes de la Virgen. Junto a la estatua vandalizada, atada a una valla perimetral, apareció una pancarta escrita en polaco en la que se podía leer: «Son unos estafadores, tengo pruebas», en clara alusión a estas personas.

La oficina parroquial de Medjugorje difundió un comunicado en el que trasladó su «profunda tristeza» por lo sucedido y pidió a los fieles responder al ataque «a través de la oración, el ayuno y el perdón», evitando así cualquier respuesta que pudiera alimentar el enfrentamiento. En la misma línea se pronunció el Consejo Interreligioso de Bosnia y Herzegovina, organismo que vela por la convivencia entre las distintas confesiones del país, que condenó los hechos de forma tajante y los describió como «una ofensa a los sentimientos de los fieles católicos», además de «un ataque contra la paz, el respeto mutuo y la dignidad de todos los habitantes» del país balcánico.

La profanación se ha producido apenas unos días antes de que arranque el Festival Internacional de Jóvenes, conocido como Mladifest, que se celebrará entre el 1 y el 6 de agosto y que cada verano convierte esta pequeña localidad bosnia en punto de encuentro para más de 50.000 jóvenes procedentes de todo el mundo. Medjugorje recibe anualmente a más de un millón de peregrinos, lo que ha convertido este ataque en un asunto de primer orden para la comunidad católica internacional.

Desde primera hora de la mañana del martes, decenas de peregrinos se acercaron hasta los puntos dañados para rezar y mostrar su respaldo al santuario, en una respuesta espontánea que contrasta con la violencia del ataque nocturno.

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