Una española que vive en Suiza desvela la diferencia que más nota con España en verano: «Aquí no entras en cualquier sitio y hay aire acondicionado»
El testimonio de una joven residente en Zúrich reabre el debate sobre el uso de la climatización en Europa

Las sucesivas olas de calor que están afectando a buena parte de Europa este verano están poniendo de manifiesto las diferencias entre países a la hora de combatir las altas temperaturas. El testimonio de una española afincada en Suiza en TikTok se ha hecho viral tras explicar una realidad que sorprende a muchos, ya que en el país helvético, encontrar un establecimiento con aire acondicionado no es tan habitual como ocurre en España. Su experiencia ha abierto un debate sobre la adaptación de los edificios al cambio climático, la eficiencia energética y los distintos modelos de climatización en el continente.
Una costumbre muy distinta a la española
Mientras que en España el aire acondicionado forma parte del día a día en centros comerciales, oficinas, restaurantes, hoteles o medios de transporte, en Suiza sigue siendo un recurso mucho menos extendido. La explicación está, en gran medida, en el clima que ha caracterizado al país a lo largo de su historia, con veranos más suaves y una menor necesidad de refrigeración artificial.
La joven explica que, durante los episodios de calor intenso, echa de menos poder refugiarse en espacios climatizados, algo que en España resulta habitual. Algo que para los españoles es muy frecuente, como lo es el aire acondicionado, para otros países de Europa no lo es tanto.
¿Por qué en Suiza no hay aire acondicionado?
El escaso uso del aire acondicionado responde a varios factores. Muchas viviendas y edificios fueron diseñados para conservar el calor durante los largos inviernos, ya que las altas temperaturas extremas eran poco frecuentes hace apenas unas décadas. Además, las políticas suizas de eficiencia energética y reducción del consumo han favorecido tradicionalmente otras soluciones, como el aislamiento térmico, las persianas exteriores o la ventilación natural.
Sin embargo, el aumento de las temperaturas provocado por el cambio climático está modificando esta realidad. En los últimos años, el país ha registrado olas de calor cada vez más intensas y prolongadas, lo que ha impulsado el debate sobre la necesidad de adaptar viviendas e infraestructuras a un clima cada vez más cálido.
La climatización no sólo plantea cuestiones relacionadas con el bienestar, sino también con el consumo energético y el impacto ambiental. La Agencia Internacional de la Energía estima que el aire acondicionado salva miles de vidas durante los episodios de calor extremo, especialmente entre la población más vulnerable. No obstante, también advierte de que su expansión incrementa la factura eléctrica y las emisiones si no se acompaña de una producción energética más limpia y de equipos más eficientes.