Estados Unidos está retrasando el alto el fuego en Irán por una razón clave
El cálculo estratégico que desarrolla entre bastidores se centra en evitar que Irán reclame una victoria simbólica

Donald Trump actúa de forma muy estratégica en lo que a la guerra de Irán se refiere. Sus manifestaciones, a veces concluyentes y muchas veces ambiguas, no dan apenas pistas de lo que hace Estados Unidos a renglón seguido. Recibe elogios y críticas a partes iguales sobre sus actuaciones en el Golfo.
Hay un tema que EEUU está retrasando por puro interés estratégico, que es el del alto el fuego en Irán. ¿Por qué? Sencillamente, porque el cálculo estratégico que desarrolla entre bastidores se centra en evitar que Irán reclame una victoria simbólica o se presente como si hubiera tumbado a Estados Unidos.
Así lo considera Eyal Hulata, ex jefe del Consejo de Seguridad Nacional de Israel en un artículo de The Jerusalem Post. Hulata sostiene que aunque la conducta del presidente Donald Trump puede parecer difícil de interpretar a veces, hay un cálculo estratégico claro detrás de escena.
La idea clave que cita es que «el presidente Trump entiende que poner fin a esta guerra sin el logro militar —suyo también, no solo el de Israel— siendo traducido en algo que al menos evite que los iraníes se presenten como si hubieran doblegado a los estadounidenses, no podrá poner fin a la guerra».
En otras palabras, la Administración Trump no quiere cerrar el conflicto de forma apresurada si eso permite a Irán narrar la historia como una victoria iraní o una humillación estadounidense. Por ello, se está buscando un resultado que demuestre logros militares claros tanto para Israel como para Estados Unidos, de modo que Irán no pueda reivindicar haber resistido con éxito o ganado simbólicamente.
El análisis se publica tras enviar Trump a Irán (vía Pakistán) un plan de paz de 15 puntos, que por cierto, los persas han rechazado. Hulata da mucha importancia, en este escenario, a evitar una percepción de derrota o debilidad estadounidense para estar seguro de que cualquier respuesta iraní sea rea al considerar «excesivas» algunas de estas condiciones.
82ª División Aerotransportada
Entre tanto, el Pentágono va a desplegar a los .000 soldados de la mítica 82ª División Aerotransportada al golfo Pérsico para apoyar las operaciones militares de EEUU en Irán. Pero a la vez, la Administración Trump ha enviado a Irán un plan de paz de 15 puntos para negociarlo. Esto es, que la Administración Trump parece tener muy presente la locución latina «Si vis pacem, para bellum» («Si quieres paz, prepárate para la guerra»).
Los enviados serían la Fuerza de Respuesta Inmediata de la 82ª División Aerotransportada del Ejército de Estados Unidos: una unidad de unos 3.000 soldados capaz de desplegarse en cualquier parte del mundo en menos de 18 horas. Una de las misiones que se barajan para estas tropas sería la toma de la isla de Jark, el principal zona de exportación de petróleo de Irán, según The New York Times y The Wall Street Journal.
Otra opción que se considera, en caso de que Donald Trump autorice la ocupación de la isla, sería un asalto con unos 2.500 marines de la 31ª Unidad Expedicionaria de la Marina, que actualmente se dirige hacia Oriente Medio.
Esta Fuerza de Respuesta Inmediata (también conocida como brigada lista) ha sido desplegada en varias ocasiones con muy poco tiempo de antelación en los últimos años.
