Reforman un palacio histórico en Cáceres para construir apartamentos turísticos y descubren valiosas pinturas del siglo XVI bajo las paredes
El Palacio de los Duques de Abrantes, un edificio gótico renacentista del siglo XVI situado en la popular ‘Plaza de las cuatro esquinas’ a escasos metros de la Plaza Mayor de Cáceres, está en plena rehabilitación para convertirse en 26 apartamentos turísticos.
Durante los trabajos para vaciar el edificio de elementos no históricos, los operarios encontraron pinturas murales del siglo XVI ocultas detrás de los azulejos de un antiguo baño y tapadas con cal. La cal, paradójicamente, las había conservado en buen estado durante siglos.
El proyecto lo lleva a cabo el Grupo Zaguán, cuyo fundador, Joaquín Pitarch, adquirió el palacio hace casi nueve años a la congregación religiosa Hijas de Cristo Rey. Pitarch considera el edificio uno de los más queridos de Cáceres y lo describe como su proyecto de vida.
La finalización está prevista para finales de 2026 o principios de 2027. El palacio, declarado Bien de Interés Cultural (BIC), ha requerido numerosas inspecciones arqueológicas y estudios históricos de la Junta de Extremadura y del Ayuntamiento de Cáceres.
Cuál es la historia del Palacio de los Duques de Abrantes de Cáceres
El palacio fue construido por Francisco Carvajal, un mecenas cacereño perteneciente a uno de los linajes más poderosos de la ciudad, que ocupó cargos eclesiásticos como Canónigo y Arcediano de Plasencia.
El edificio destaca por su fachada con portada de arco de medio punto y un interior de más de 3.000 metros cuadrados que incluye dos claustros con luz natural, un jardín con piscina y una capilla denominada Ermita de la Excomunión, o también Ermita del Lignum Crucis con retablos de madera. En ella se conserva una reliquia del Lignum Crucis a la que la cofradía del Santo Crucifijo de Santa María de Jesús (Cristo Negro) rinde culto cada mes de enero.
Durante la reforma, los trabajos de vaciado sacaron a la luz escudos del linaje Carvajal repartidos por el edificio y, sobre todo, las pinturas murales renacentistas. El hallazgo se produjo al retirar los azulejos de un antiguo baño: detrás apareció la capa de cal que había preservado los murales. El Grupo Zaguán ha rehabilitado la zona y prevé instalar una cristalera para que los futuros huéspedes puedan contemplar las pinturas desde los apartamentos.
La arquitecta responsable del rediseño, Lucía Carvajal, del Estudio Beta.Ø, ha subrayado el enfoque de la intervención: «Hemos querido mantener el valor histórico de forma que nuestra actuación quede lo más mimetizada posible y actuemos de manera sutil y minimalista». El proyecto conserva las puertas de granito, los techos artesanados de madera y las bóvedas originales del edificio.
Qué supone para Cáceres recuperar las pinturas renacentistas del Palacio de Abrantes
Cáceres es ciudad Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO y el hallazgo se suma a la ya considerable riqueza patrimonial de su casco histórico. Las pinturas amplían el conocimiento sobre el arte renacentista extremeño y confirman el nivel de refinamiento decorativo que alcanzaron los palacios del linaje Carvajal en el siglo XVI.
Cada apartamento del futuro establecimiento será distinto, según la arquitecta Carvajal: «Cada geometría, cada puerta, cada entrada, todo es algo completamente único». El edificio, que en las últimas décadas funcionó como colegio mayor femenino, recupera así su uso residencial con una capa adicional de valor cultural que pocos alojamientos turísticos de España pueden ofrecer.
Pitarch ha resumido la filosofía del proyecto: «Nosotros respetamos al máximo el edificio. Tenemos que recuperar aquello que realmente da valor histórico y arquitectónico. Es parte de nuestro ADN».