INMIGRACIÓN IRREGULAR

Mantener a cada menor migrante cuesta 160 € al día a las arcas públicas valencianas: 35 millones al año

Pérez Llorca invierte 10 millones al año más en los menas acogidos en Valencia que Sánchez en su aportación extraordinaria a los de Ceuta

La capacidad de acogimiento de menas de la Generalitat supera el 180%: hay casi dos menores donde solo cabe uno

menores Valencia Ceuta Sánchez
Elena Albalat, consellera de Servicios Sociales de la Generalitat Valenciana.
Ignacio Martínez

Cada menor migrante integrado en el sistema de acogimiento de la Generalitat Valenciana cuesta a las arcas públicas de la autonomía 160 euros al día, lo que implica un gasto anual superior a los 35 millones de euros, porque la Comunidad Valenciana alberga algo más de 600 menores migrantes no acompañados, lo que se conoce como menas, en la actualidad. Una cifra que supera en un 180% la capacidad máxima de acogimiento del territorio para estos menores. Es decir, que donde realmente cabe un menor, se ve obligada a que se acomoden casi dos.

Para valorar la importantísima inversión del Gobierno de Pérez Llorca en este apartado, baste decir que esos 35 millones de euros exceden en 10 millones de euros la partida extraordinaria de 25 millones del ejecutivo de Pedro Sánchez que la ministra Elma Saiz anunció a bombo y platillo el pasado 4 de agosto para atender a los menores que habían llegado cuando miles de ciudadanos marroquíes invadieron Ceuta.

La Comunidad Valenciana cuenta en la actualidad con un número de menores migrantes no acompañados, menas, que excede en más de un 180% su capacidad. De hecho, algunas fuentes han revelado a OKDIARIO que ese porcentaje va camino de alcanzar el 200% porque la Comunidad Valenciana no solo ha venido haciéndose cargo de los menas que envía Sánchez, sino también de los que entran en pateras en los puertos de Alicante, Castellón y Valencia.

En concreto, esos 160 euros que la Generalitat debe destinar de las arcas públicas valencianas con carácter diario a mantener a los menas, se invierten en mucho más que alimentación y alojamiento.

Lo que financian realmente esos 160 euros diarios por cada niño, con dinero procedente de las arcas valencianas, es una atención integral a cada menor durante 24 horas al día. Esa atención incluye, entre otros conceptos, los referentes a limpieza, seguridad, suministros, educación, transporte, acompañamiento psicológico, personal especializado, manutención y todo lo que tenga que ver con la protección y el bienestar del menor.

En el caso de la atención psicológica, los servicios que ofrece la Generalitat incluyen un equipo profesional completo. En el alojamiento, hasta cinco comidas diarias (desayuno, almuerzo, comida, merienda y cena). E incluso la adaptación de las dietas cuando el menor sufre intolerancias o alergias.

La Generalitat proporciona también a los menores la ropa, el calzado, los productos para su aseo personal y el cuidado completo de su indumentaria. Efectúa un seguimiento sanitario; se encarga de los traslados a los colegios y actividades extraescolares, así como a las de integración social. También cubre el pago de los suministros, como luz, agua, gas o alimentos, y la seguridad y protección de los menores.

Ahora, la Generalitat Valenciana y otros gobiernos autonómicos temen que el ejecutivo de Sánchez decida enviar a sus comunidades a menas de Ceuta, que ya no les caben, y que lo haga con sus condiciones. Esas condiciones del Gobierno que rechazan las comunidades autónomas son el pago de la estancia del menor durante los tres primeros meses, para que a partir de ahí sea la autonomía la que acarree con el gasto de una decisión del Gobierno y no propia, y un reparto que la Comunidad Valenciana no puede asumir por hallarse casi al doble de su capacidad.

Lo último en España

Últimas noticias