Fósiles

Aparece en el yacimiento de la Cueva Negra en Murcia un maxilar de oso de una especie ya extinta: «Clave para estudiar los orígenes de la humanidad»

Fotografía de una cueva oscura. (Foto: Wirestock / Magnific)
Fotografía de una cueva oscura. (Foto: Wirestock / Magnific)
  • Naiara Philpotts
  • Editora formada en la Universidad de Buenos Aires, con posgrado en lectura crítica. Escribo sobre ciencia, tecnología y actualidad. Soy escritora de novelas y gran aficionada a la ciencia ficción.

En el yacimiento de la Cueva Negra, situado en el municipio de Caravaca de la Cruz, en la Región de Murcia, ha aparecido un hueso maxilar de una especie de oso ya extinta.

El hallazgo se produjo durante la campaña de excavaciones de 2026, que coordinaron el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz, la Asociación Murciana para el Estudio de la Paleoantropología y el Cuaternario (Mupantquat) y la Dirección General de Patrimonio Cultural de la Región de Murcia.

El resto óseo data de entre 900.000 y 800.000 años, en el Pleistoceno Inferior, lo que convierte a la Cueva Negra en un yacimiento coetáneo de la Gran Dolina de Atapuerca.

El fósil permitirá ampliar el conocimiento sobre la fauna que habitó la zona del Estrecho del Río Quípar hace casi un millón de años, y sobre los grandes mamíferos, hoy extinguidos, que convivieron con los primeros grupos humanos de la región.

¿Por qué es clave este maxilar de oso para estudiar los orígenes de la humanidad en Murcia?

El hueso se suma a un registro muy amplio que ya incluye evidencias de una hoguera para cocinar alimentos, consideradas entre las manifestaciones más antiguas del uso controlado del fuego fuera de África. También se conserva un hacha de mano, una de las más antiguas de Europa, junto con una abundante industria lítica y miles de restos óseos de mamíferos, reptiles, anfibios y aves.

Ese conjunto es lo que sitúa a la Cueva Negra como un yacimiento de referencia para entender cómo vivieron los primeros grupos humanos y con qué especies compartieron el territorio.

¿Quién dirige las excavaciones en la Cueva Negra de Caravaca?

Michael-John Walker, profesor emérito de la Universidad de Murcia, dirigió la campaña de 2026 junto con el arqueólogo Mariano Vicente López Martínez y la doctora María Haber Uriarte. Un equipo de doce investigadores, entre arqueólogos, biólogos y estudiantes universitarios, participó en los trabajos, según el Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz.

«Muy pocos lugares en el mundo ofrecen un registro tan completo y tan bien conservado como el de la Cueva Negra», explicó Walker. El investigador añadió que «la extraordinaria conservación de los restos arqueológicos y paleontológicos convierte a la Cueva Negra en un laboratorio natural único».

¿Desde cuándo se investiga la Cueva Negra de Caravaca?

Tras un parón de dos años sin campañas, los trabajos se reanudaron entre el 1 y el 15 de julio de 2026, con el objetivo de ampliar la excavación en las zonas más profundas, estudiar los niveles con evidencias de fuego controlado y documentar la tecnología de las herramientas de piedra. Las excavaciones en la Cueva Negra comenzaron a principios de la década de 1990, por lo que el proyecto acumula más de treinta años de investigación.

«Para el Ayuntamiento es una prioridad seguir apoyando un proyecto científico de primer nivel que sitúa el nombre de Caravaca en el mapa internacional de la investigación sobre la evolución humana», afirmó el alcalde José Francisco García.

El Ayuntamiento de Caravaca de la Cruz aporta 10.000 euros por campaña, en virtud de un convenio de colaboración con Mupantquat, y pone a disposición del equipo el albergue de La Almudema.

El 12 de julio de 2026 se celebró una jornada de puertas abiertas en La Ermitica, donde los directores del proyecto guiaron visitas y mostraron al público los hallazgos de la campaña.

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