Hallazgo estremecedor en el mar Egeo: la Dama de Bronce de Kálimnos podría representar a una mujer de carne y hueso de hace 2300 años
En 1994, un pescador de la isla griega de Kálimnos, en el Dodecaneso, recogió sus redes en el mar Egeo y encontró entre la captura algo mucho más pesado que cualquier pez. Era una figura de bronce que representaba a una mujer, de tamaño mayor que el natural.
La pieza, conocida hoy como la Dama de Kálimnos, salió del fondo al este de la isla desde unos 120 metros de profundidad, según documenta el Museo J. Paul Getty. Es uno de los pocos bronces helenísticos de gran formato que han llegado casi enteros hasta hoy.
El hallazgo se convirtió en el descubrimiento arqueológico más relevante de Kálimnos en décadas, y desde entonces los especialistas discuten a quién retrata esa mujer de bronce.
¿A quién representa la Dama de Kálimnos, la estatua rescatada del Egeo?
La arqueóloga Olga Palagia, de la Universidad de Atenas, la describe como un retrato femenino de gran calidad fechado a finales del siglo III a. C. En un artículo de 2013 recogido en Artistry in Bronze propuso de forma tentativa identificar a la mujer con la reina ptolemaica Arsínoe III.
El indicio principal está en el velo que cubre la cabeza y el cabello. Ese modo de representarlo recuerda a los retratos de reinas ptolemaicas en las monedas de la época, según subraya el Museo J. Paul Getty.
La escultura reproduce una variante helenística de un tipo muy difundido, la Gran Dama de Herculano (Large Herculaneum Woman, en la denominación académica). El tipo sirvió para representar a mujeres de las clases media y alta, a reinas y también a diosas.
¿Cómo es la escultura de bronce que apareció frente a Kálimnos?
La estatua supera la altura real de una persona, según Peter Sommer Travels. La mujer permanece envuelta en un pesado manto cuyos pliegues caen uno a uno sobre el cuerpo, en una variante helenística de la Gran Dama de Herculano, según documenta el Museo J. Paul Getty.
El rostro de la Dama de Kálimnos conserva vacías las cuencas de los ojos, un detalle que acentúa la distancia de la figura. Una mano se alza delante de la cara, en gesto de advertencia o de reflexión, y la otra queda oculta bajo los pliegues del pesado manto.
El naufragio que dejó la estatua en el fondo del mar en Grecia
La hipótesis más aceptada sostiene que la figura formaba parte de la carga de alguno de los barcos que naufragaron frente a las costas de Kálimnos, según plantea Peter Sommer Travels. Ni el origen ni el destino final del viaje se conocen, según señala el museo, por lo que solo hay conjeturas sobre las condiciones del transporte.
Tampoco se ha podido identificar el taller ni el escultor responsable de la obra, según Peter Sommer Travels.
El pescador entregó la estatua al Estado griego con la condición de que se expusiera en la isla. La restauración se hizo en Atenas, y la Dama de Kálimnos ocupó durante años un lugar central en la colección de bronces del museo de la capital.
El museo que Grecia abrió en Kálimnos para la dama de bronce
El museo arqueológico de Pothia reabrió en 2009 tras una larga renovación, según Peter Sommer Travels. La Dama de Kálimnos volvió a casa y preside desde entonces la sala principal, rodeada de la colección de esculturas y cerámica recuperada del santuario de Apolo Dalio.
Los otros bronces que los pescadores griegos sacaron del Egeo
La entrega de la estatua y la recompensa que la acompañó tuvieron un efecto inesperado entre los pescadores de Kálimnos. Durante los veinte años siguientes, distintas embarcaciones entregaron piezas de esculturas al servicio arqueológico.
En 1997 apareció en el mar, cerca de la isla, una cabeza de bronce algo mayor que el natural. Representa a un rey de Macedonia de finales del siglo III a. C., con la cara alargada, barba corta y un gorro abombado y ligeramente apuntado.
Olga Palagia propone que esa cabeza retrata a Filipo V, por el parecido del peinado y del óvalo del rostro con los retratos monetarios del rey. El museo exhibe además un delfín de bronce y las piernas con sandalias de una estatua ecuestre.

El fondo marino entregó más piezas después. En 2006 se recuperó un torso de bronce fragmentario de un jinete en aguas al sur de Kálimnos, y en 2009 apareció la pieza más completa de ese mismo conjunto.